La preocupación mostrada por padres de niños del colegio de Silleda, al no pasar directamente de las clases o el comedor al servicio de canguraje, tuvo ayer respuesta municipal. El edil de Educación, Matía R. da Torre, recordó que la implantación de la jornada única en este centro motivó la existencia de un tramo de media hora, tras la comida y antes de que comience el canguraje, en que el cuidado de los alumnos «é responsabilidade única e exclusivamente do Ceip». Incidió en que para ello hay nueve cuidadoras, un jefe de comedor, un conserje y la directora encargándose de esa vigilancia. «A descoordinación que puidera existir nos primeiros días é lóxica tendo en conta a implantación da xornada única».
«O servizo lúdico só ten responsabilidades dentro do seu horario, de 15.30 a 21.00 horas», dijo, para apuntar que el perrsonal del canguraje recogerá a los usuarios del servicio a las 15.25 horas. Da Torre también apuntó a que el transporte escolar también favoreció la descoordinación inicial.