El gobierno convocará comisiones de Industria y Facenda sobre el proyecto
14 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.En respuesta a la petición de convocatoria de una comisión informativa para estudiar la revocación de los recibos del IBI de las parcelas de la futura Cidade do Moble -cursada por BNG y PSOE-, el gobierno estradense avanzó ayer que está reuniendo la documentación necesaria para celebrar hacia finales de mes una comisión de Facenda y otra de Industria.
En la primera se debatirá sobre la posibilidad de instar a la Diputación de Pontevedra a que ejerza su competencia para resolver la solicitud de revocación del IBI que demandan los propietarios afectados y los grupos políticos de la oposición. Según los informes de Intervención y Recaudación -solicitados por acuerdo plenario unánime para tratar de buscar una solución al problema-, al asumir la gestión del IBI a través del ORAL, es la Diputación de Pontevedra la que debe resolver los expedientes sobre reconocimiento o denegación de exenciones o bonificaciones.
No obstante, según el gobierno local, la revocación de los recibos resulta imposible y el instar a la Diputación a que lo haga no sería más que un acto «de cara a la galería», ya que aplicar una bonificación especial al centenar de propietarios de terrenos de la Cidade do Moble sería ilegal y significaría generar una situación de injusticia al beneficiar a un colectivo concreto.
En este sentido, el edil de Promoción Económica, Óscar Durán, informó ayer de que el Concello ya intentó gestionar ante Catastro una reconsideración del valor de las parcelas de la futura Cidade do Moble -teniendo en cuenta las peculiaridades del futuro polígono sectorial y su punto de desarrollo- para gravar lo menos posible a los afectados mientras el polígono no se active. La solicitud iba avalada por un informe técnico municipal. Sin embargo, Catastro considera que la aprobación del plan sectorial ha revalorizado las parcelas -que antes eran consideradas suelo rústico y ahora han sido catalogadas como suelo urbanizable- y que los propietarios deben pagar conforme a las nuevas expectativas de su suelo. De otro modo se incumpliría el principio de solidaridad con otros propietarios cuyas parcelas han quedado fuera del proyecto y, por tanto, condenadas a continuar siendo suelo rústico.
Los afectados, sin embargo, aseguran que la aprobación del plan sectorial les ha hecho un flaco favor. Con la catalogación como suelo urbanizable, teóricamente, sus parcelas se revalorizan. Sin embargo, la situación de crisis general y las últimas declaraciones políticas sobre el desarrollo de la Cidade do Moble hacen prever que el polígono sectorial del mueble no será una realidad a corto ni medio plazo. Entretanto, los propietarios tendrán que asumir el pago del IBI como si sus terrenos hubiesen incrementado realmente su valor.