Confían que la Diputación les brinde las ayudas que recorta la Xunta
17 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los concellos de la zona abordan estos días el estudio de un nuevo recorte a servicios sociales. El decreto, aprobado por la Xunta y publicado en el diario Oficial de Galicia del pasado 30 de marzo, supone un duro golpe a los concellos más pequeños ya que, en la práctica, implica la desaparición del programa de ayuda en el hogar en los en los municipios de menos de 20.000 habitantes. Un requisito que solo cumplen en la zona Lalín y A Estrada.
Los responsables municipales se muestran preocupados por la medida. El envejecimiento de la población hace que para los gobiernos locales la atención a los mayores y especialmente los servicios sociales sean una prioridad. Pese a eso la falta de fondos ha hecho que algunos ya hayan afrontado recortes y que ahora lo vuelvan a tener que hacer. Todos confían en el compromiso de la Diputación de aportar las ayudas que les resta la Xunta.
Agolada incluyó una reestructuración de servicios sociales en el plan de ajuste aprobado recientemente. Ayer se conocían algunos datos del estudio realizado por servicios sociales que dejaría, aplicando el baremo establecido, en 26 los usuarios del SAF básico frente a los 91 que hay en estos momentos. A estos se añade catorce que tienen SAF de dependencia.
El alcalde, Ramiro Varela, explica que «non podemos gastar o que non temos e si non chega para facer frente a todo haberá que recortar». Varela recuerda que la Xunta les ofreció la posibilidad de seguir prestando servicios a personas que cuentan con medios para pagarlo pero cobrando el coste del servicio. Dentro de unos días acaban su contrato cuatro auxiliares pagadas con fondos del Plan de Cooperación. A estas se añaden siete del Concello que verán reducido su horario laboral a media jornada.
En Rodeiro el regidor, Luis López, apunta que «teremos que reorganizar o servizo para garantizar os servizos verdadeiramente imprescindibles».. Hace poco finalizaron cuatro del Fondo de Cooperación que eran empleadas como refuerzo y en la atención a usuarios propios. El Concello cuenta con dos trabajadoras propias con una jornada de seis horas al día y para dependencia tres a jornada completa (una de ellas en estos momentos de baja) y dos de fin de semana con quince horas semanales. Atienden a diez usuarios de SAF libre y diez de dependencia. A estos se añaden unas 150 personas valoradas como dependientes y pendientes de concesión del servicio. López destaca además el envejecimiento de la población. De algo menos de 3.000 habitantes, 1.124, algo más de un tercio son mayores de 65 años.
En Vila de Cruces se está estudiando la nueva normativa para ver sus efectos. Otero señala que «si recortan a subvención haberá que mirar si hay que recortar o servizo». Vila de Cruces presta el servicio de ayuda a domicilio básico a veinte usuarios. En Silleda, que afrontó recortes no hace mucho, estudia si sería necesario reestructurar el servicio y volver a recortar. A finales de octubre contaban con diez usuarios y ocho auxiliares.
En Cerdedo señalan que la Xunta les rebajó las aportaciones en un 90% y confían en que la Diputación afronte la financiación del servicio. Señalan que sin ayuda no pueden hacer frente a esta prestación por lo que tendrían que dejar de realizarlo.
En Forcarei, el Concello realizó ya también una reducción en el número de horas y reduciendo la prestación del servicio de ayuda a domicilio a un máximo de seis horas al mes por usuario que lo necesita y eliminando el servicio en personas en las que no era realmente necesario.. Tienen además previsto modificar la ordenanza y consideran que sin ayudas de la Diputación la única forma de mantener el SAF es cobrar su coste íntegro al usuario.
«Non podemos gastar o que non temos; si non chega haberá que recortar»
Ramiro Varela