Dos meses después de la feria, el Concello no informó de quejas ni bajas
10 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Era una de las novedades anunciadas en diciembre para la Feira do Cocido 2012: un control real de la calidad del plato en los restaurantes incluidos en el Mes do Cocido, y por vez primera con consecuencias prácticas. La más grave, la expulsión de quienes no cumplieran el decálogo ideado para garantizar la homogenización del cocido lalinense y unas mínimas garantías de calidad.
Pero dos meses después de la Feira do Cocido y del cierre del mes que le dedicaron una treintena de establecimientos, la hostelería lalinense no conoce ningún dato del supuesto seguimiento municipal a la calidad. Tampoco trascendieron desde el Concello datos de posibles reclamaciones de clientes, ni existe ninguna convocatoria a la hostelería de reunión para abordar estas cuestiones a nivel interno, entre concejal de Turismo y hosteleros. Una cuestión en que coincidían unánimemente hosteleros consultados ayer. Entre los veteranos, no había sorpresa: «Este ano foi como todos os anos. Anunciaron o do control e as medidas para que nos puxéramos as pilas e meternos un pouco de medo, pero non houbo nada de nada». Indican que el mayor cambio que se produjo fue un control real, por parte de la concejalía de Turismo, de las reservas de cada restaurante para tener datos fiables y de primera mano de las reservas que mueve el Cocido y su mes.
Algunos hosteleros, con menor experiencia, admitían ayer que fuera de los balances de clientes, no han tenido preguntas ni advertencias sobre la calidad del plato, pero añadían que «a tempada aínda non se cerrou», por lo que pese al tiempo transcurrido desde que el 14 de febrero echase el cierre el Mes do Cocido no descartaban todavía una reunión sobre la cuestión. Y subrayaban que, al hablar de calidad, el criterio no puede ser uniforme, sino vinculado al precio que se cobra por plato: porque selección de materia prima no es la misma en los restaurantes de precios más elevados que en los más accesibles.
Sobre la temporada del cocido, varios apuntan a que fue un año bueno, pese a un comienzo decepcionante en enero, pero con remonte a partir de febrero. La cifra oficial son 18.000 cocidos servidos de San Amaro a San Valentín, con más de medio millón de euros de ingresos; de la calidad, por ahora, el Concello no habló ni con el sector.