El Club Deportivo Lalín parece que no se duerme en los laureles en esta recta final de enero. El próximo día 31 se cerrará el mercado de fichajes, y antes de esa fecha es posible que el club incorpore a algún futbolista, o que algún jugador cause baja. Para empezar, desde hace unos días Javier Oreiro cuenta con un nuevo futbolista entrenando, aunque en este caso se trata de un viejo conocido. Abbas, jugador natural de Guinea Conakry está probando en un Lalín en el que ya buscó fortuna en el 2008, cuando era Acevedo el que dirigía los designios de la plantilla. Por aquel entonces el futbolista no llegó a incorporarse al cuadro del Cortizo, aunque habrá que esperar para ver si a la segunda va la vencida. Abbas, de 28 años, se formó en la cantera del Ajax de Ámsterdam y pasó por las categorías inferiores del Benfica y equipos de Segunda y Tercera lusa como el Sardinenses o el Uniao Torcatense. En el año 2006 aterrizó en el Arenteiro de O Carballiño, donde reside actualmente después de haber probado suerte de nuevo en el fútbol extranjero. Otro delantero Abbas juega como delantero y es un jugador de envergadura y fuerte. Al parecer el deportista está interesado en trabajar hasta final de temporada a las órdenes de Oreiro, aunque el técnico matizó que por el momento está probándolo y no hay nada decidido. Desde la dirección rojinegra se señalaron que su llegada sería por un coste bajo, puesto que la economía del club no está para muchos trotes, aunque parece que el futbolista podría tener alguna complicación para desplazarse a los entrenamientos desde O Carballiño. Continuando con la plantilla, la directiva rojinegra reconocía ayer que se encuentra repasando el mercado de porteros. Aunque parece que no se ha adoptado ninguna decisión respecto a Pedro -que ayer se presentó en el Cortizo a la hora del entrenamiento- todo indica que podrían prescindir de él. El técnico, Javier Oreiro, comentaba que no había nada decidido respecto al jugador, pero parece poco probable que vuelva a contar en sus planes. De apartar a Pedro del césped, el Lalín tendría que buscarle un sustituto, puesto que el equipo no puede depender únicamente de Macía y del juvenil Cherokee. Trabajo y más trabajo El Lalín regresaba ayer a los entrenamientos tras la derrota ante el Pontevedra con el trabajo por bandera. Oreiro considera que todavía hay mucha Liga por delante y que hasta que se agoten las posibilidades de salvación el equipo no descansará. Confía en que el trabajo empiece a dar sus frutos, «perdemos por detalles puntuais, pero non podemos desesperarnos nin baixar os brazos».