La defensa acusa ante el juzgado al penal de A Lama de desobedecer el auto judicial que permite la entrada de un profesional de la salud para realizar a Carmen Reboredo una serie de pruebas periciales pedidas por la defensa en un espacio adecuado, es decir en una sala y no a través de las rejas y se quejan del supuesto pésimo trato que, dicen, sufren los presos.
Denuncian que se vulnera el derecho de defensa y de inocencia al poner obstáculos a la defensa. Aseguran que tanto Carmen Reboredo como José Mouriño están sufriendo amenazas del centro penitenciario.
En el caso de José Mouriño, apuntan que fue trasladado al módulo 1 que acoge a los presos por delitos como asesinato o terrorismo, «por denunciar las precarias atenciones del centro que no ayudan a la recuperación de su mujer» y por pedir, para su esposa ,dicen, una atención primaria que, afirman, se le está negando.
Los defensores de Carmen Reboredo solicitaron del penal la remisión y entrega a su clienta de toda la documentación que firmó y especialmente la que firmó hace unos días que, dicen, ni se la leyeron porque no tenía gafas ni le dieron una copia y que, apuntan, por lo que _apuntan- no sabe su contenido. Estos manifestaron también su protesta por la divulgación de una foto de la reclusa sin que ella firmase una autorización.