Se cree que algunas actuaciones tenían más fin que el simple robo.
20 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Guardia Civil se muestra desconcertada y desconoce aún la finalidad de los robos llevados a cabo en los últimos días en apartadas iglesias de Vila de Cruces, Boqueixón, Arzúa y Touro. La investigación la llevan a cabo agentes de la parte coruñesa y de la parte dezana que están en permanente contacto y que aún no han logrado desentrañar el misterio . Siguen pensando que una parte responde a los cánones de vulgares robos, pero otras actuaciones en distintos templos esconden otros fines que se les escapan.
A los investigadores no les parece que en el caso del robo en la iglesia de Loño los movimientos de los santos y la colocación de algunos de estos boca abajo o el descuelgue de la cruz sea fruto de una gamberrada al uso. También descartan que fuera la disparatada actuación de alguna pandilla bajo los efectos del alcohol. Y es que las imágenes que estaban boca abajo lo hacían en perfecto equilibrio, algo nada fácil de conseguir y para lo que se necesita un buen pulso.
Lo que desconcierta a los investigadores es el hecho de que los ladrones se tomaran muchas molestias en entrar a los templos para llevarse objetos de poco valor y las monedas de los cepillos. En los de la zona de A Coruña utilizaron un soplete después de que la pata de cabra no fuese suficiente para conseguir abrir las puertas. En los de Vila de Cruces les bastó con una pata de cabra para forzar las puertas.
Los agentes investigan también la posibilidad de que el autor o autores sean curanderos, eremitas o hechiceros, de esos que tanto abundan en la geografía gallega, y que escogieran los objetos robados de forma fetichista para algún tipo de ritual o para practicar supuestas sanaciones o hechizos.
La Guardia Civil no descarta que puedan detectarse en los próximos días otros robos ya que hay muchas iglesias que solo se abren una vez a la semana o incluso con menos frecuencia.