El parón navideño no ha alterado la dinámica en la Primera Nacional de balonmano. Si la primera vuelta se cerraba disputadísima e igualadísima, el arranque de la segunda mitad del campeonato ha seguido el mismo camino. La Liga está que arde, y prueba de ello es que el Seis do Nadal, séptimo empatado a 16 puntos con el Embutidos Lalinense, se sitúa a tan solo cuatro puntos de fase de ascenso. Se augura una segunda vuelta de mucha tensión.
El reencuentro con la competición ha servido al Porriño para demostrar que pugnará por estar entre los dos primeros; su victoria sobre el Cisne le confirma en la primera plaza de la tabla con un margen de tres puntos sobre el Zamora, que ganó por solo un gol de diferencia a la Avilesina.
El Chapela protagonizó la goleada de la jornada al meter 40 goles al Camariñas, y se queda en la tercera plaza empatado a 19 puntos con el Ademar, a la espera de un resbalón de los zamoranos. El equipo leonés fue precisamente el más perjudicado en esta jornada al dejar escapara en casa del Seis do Nadal dos puntos que le apearon de la zona de promoción.
El Xiria, que se llevó el derbi ante el OAR, sigue fuerte en la competición y aventaja dos puntos al BM Lalín, al que esta semana le toca visitar al líder. Tras el Seis do Nadal, empatado con los dezanos, llegan Cisne y Avilesina, que se encuentran cómodos en la zona media de la tabla y que intentarán escalar puestos. El OAR Coruña es el equipo que cierra la zona media de la clasificación.
En la parte baja de la tabla están el Cangas, con 9 puntos y que parece ir a más, y luego Camariñas, Sar y Lavadores. A priori parece que serán estos tres equipos los que se jugarán la permanencia, aunque vistas las sorpresas que está deparando la Liga, nada está descartado. La igualdad es la tónica dominante y todavía quedan por jugar 24 puntos que pueden cambiarlo todo.