En busca del coeficiente del optimismo para ser feliz

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

DEZA

Emilio Duró ofreció en Lalín sus claves para ilusionarse

14 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Resumir en unas líneas dos horas de disertación resulta imposible, casi como ser feliz cada día. Pero desde ayer más de cuatrocientas personas, en especial vinculadas al empresariado y comercio de Deza, tienen algunas claves para intentarlo. El economista, asesor de empresas punteras y coacher -aunque él no se considera tal?, Emilio Duró, cautivó al público en el auditorio municipal de Lalín en una charla organizada por al AED en colaboración con Novagaliciabanco.

Desde el primer minuto se ganó a los asistentes, que en muchas ocasiones apelaron a la risa más directa o al aplauso para exteriorizar su asentimiento a las explicaciones de Duró. No faltó una de sus frases míticas en los cuatro años de frenética actividad: «Lo peor es un tonto motivado». Apeló a reírnos de nosotros mismos, a no tocar nada en nuestra vida si nos va bien y ensalzar que «vivimos en el mejor de los mundos».

Emilio Duró resaltó que no debemos creernos únicos, ni echar la culpa a la suerte por los que nos acontece a diario. « El 3% sabe lo que quiere en la vida y el 97% vive para ellos», afirmó este asesor de firmas como Inditex o Telefónica. En su exposición indicó que el estudio de las personas que triunfan en la vida tienen una característica común: el coeficiente de optimismo. La ilusión se transmite y animó a hacerlo, en especial a los niños, al igual que la alegría o la pasión. Máxime cuando en apenas cien años cambió totalmente la sociedad, por la mayor esperanza de vida.

Para Duró, soñar se convierte en uno de los puntales, a ejercitar a diario, para lograr una felicidad que también pasa por otros factores, como buena forma física y alimentación. Y sin olvidar sentimientos y emociones, los mimos y el cariño.