Junto a la oferta pública, impulsada por el IGVS a través de Xestur en polígonos como Lalín 2000 o Área-33 o bien desde los propios ayuntamientos como los casos de A Estrada, Agolada y Cerdedo, en otros fue la iniciativa empresarial privada quien se puso al frente para hacer realidad estas áreas empresariales: fue el caso del cruceño O Camballón y también en Cachafeiro, donde tras el inicio municipal un colectivo empresarial asumió la gestión.
Más recientemente, la firma Sansinaes invirtió en A Estrada en torno a 2,7 millones de euros para ampliar 85.000 metros cuadrados al norte del polígono de Toedo. Las parcelas están a la venta, con fachada hacia la carretera de Santiago.
En otros casos, como Rodeiro, es una empresa la que promueve un plan de sectorización de suelo urbanizable industrial: se trata de Cogal, en un ámbito de actuación de 80.000 metros cuadrados, destinados a la ampliación de su fábrica.
También en Lalín desde la iniciativa privada se había barajado la posibilidad de una quinta fase de Lalín 2000, situada entre la carretera N-525 y la autopista AP-53, un proyecto que fue ya abandonado.