La derrota ante el Xuventú Sanxenxo ha aflorado dudas respecto al fondo físico que tiene la plantilla rojinegra, y a cómo aguanta los segundos tiempos
15 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Vaya por delante que un partido no deja de ser tres puntos, y que la cuarta plaza que ostenta el Lalín con 30 (cuatro menos que el líder), ya la querrían para sí muchos equipos. Dicho esto, lo cierto es que la derrota del domingo ante el Xuventú Sanxenxo, y sobre todo, la forma, han abierto el debate respecto a qué le ocurre al Club Deportivo Lalín. Las declaraciones de Peluso, en caliente, el lunes, no dejaban dudas respecto a la opinión del entrenador: falta de actitud, intensidad y más actitud. Esa era la visión del técnico rojinegro, que con vehemencia achacaba a cierta desidia de la plantilla lo ocurrido ante el Sanxenxo.
Esa falta de actitud, de lucha, de bajar a la arena, ya había sido mentada antes por el técnico para explicar algunos resultados del Lalín, aunque lo cierto es que no todo el mundo comparte esa visión. Cada vez son más las voces que salen del Manuel Anxo Cortizo señalando que más que garra, falta fuelle. Las segundas partes se están haciendo cuesta arriba para los jugadores rojinegros, y la creencia de que el equipo no está en un estado óptimo físicamente, se extiende.
Entrenamiento
El trabajo táctico y técnico durante la semana ha cobrado protagonismo en detrimento del aspecto físico de la plantilla, que llega a los domingos con una capacidad de resistencia mermada. Además, este aspecto entra en clara confrontación con el carácter rojinegro, ya que por tradición -aunque lo tradicional no implica que sea bueno- el Lalín se ha caracterizarse por su fortaleza física.
La creencia de que al Lalín le falta fuelle y que no entrena con la intensidad idónea, se extiende incluso a algunos integrantes propio banquillo rojinegro. Uno de los veteranos del equipo, el defensa Suso, hace suya esa idea al señalar que «físicamente o equipo atópase mal e iso pasa factura nos partidos». Para el jugador, «pola semana non se traballa ben, e logo nótase os domingos. Non é normal que a partir do minuto 60 digamos adeus aos partidos. Se lle pasa a un ou dous xogadores, pode ser, pero que lle pase a toda a plantilla, e a xogadores de 20 ou 22 anos, non é normal...».
Aspecto mental
La falta de frescura que denota la plantilla rojinegra puede pasarle además factura a nivel mental, puesto que la sensación de que los equipos rivales están mejor físicamente puede atenazar a los jugadores, sobre todo, si en el marcador vienen mal dadas. Al fin y al cabo, todo el mundo coincide en que Preferente es una Liga en la que el trabajo es lo que cuenta, y la calidad de los futbolistas se pliega precisamente a ese trabajo constante que hay que desplegar sobre el césped para llevarse las victorias.