En cuanto a la polémica abierta semanas atrás en relación a las líneas de bajo coste, después de que Ryanair anunciase que hacia mediados de enero retiraría las tres conexiones europeas que opera en Lavacolla (Roma, Londres y Fráncfort) si la Xunta no revalida el patrocinio turístico que contribuye al mantenimiento de estos enlaces, el alcalde compostelano reiteró ayer su confianza en que el aeródromo santiagués continúe con las mismas prestaciones para el próximo ejercicio.
Cuando las negociaciones con las compañías de bajo coste parece que entran en su fase decisiva, Xosé Sánchez Bugallo sostiene que las relaciones «non están rotas» con ninguna compañía, aunque tampoco se ha cerrado todavía ningún acuerdo. «Nin están rotas nin se poden dar por pechadas», afirma el regidor, quien explicitó que Santiago quiere «que se garantan como mínimo os servizos que tivo no 2010».
«Optimismo informado»
Bugallo espera que así se resuelva a lo largo de este mes: «Confío en que se dean acordos para que Santiago conte cos mesmos servizos que este ano e, se é posible, algún máis, pero cando menos cos que ten agora».
Y su aspiración parece fundada, al menos en el estado actual de las conversaciones. De hecho, ayer afirmaba mantener una posición de «razonable optimismo, informado, por certo».