Vueling aprovechará el inminente cambio de ciclo para eliminar tres de sus cuatro rutas y seis de cada diez viajes
10 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La temporada oficial de invierno (31 de octubre a 26 de marzo) comenzará este año en Lavacolla mucho mejor de lo que había arrancado la anterior. En comparación con aquella 2009-2010, en esta que se encuentra a punto de empezar los usuarios de la terminal compostelana tendrán a su alcance un abanico de servicios regulares sustancialmente superior, tanto en variedad, dado que incluirá todos los destinos accesibles entonces y dos nuevos a mayores, como en cantidad, pues las compañías de transporte de viajeros proyectan incrementar sus operaciones un 33,5%. Al menos eso es lo que se concluye al analizar la relación, todavía provisional, de los movimientos autorizados por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) para los próximos cinco meses en Santiago. El listado revela que, una vez atravesado el ecuador del otoño, el número de aviones en circulación por el puente Lavacolla-Barajas se disparará hasta los 600 mensuales, sumados los que se moverán hacia la Meseta con los que provendrán de esta.
Excluyendo del cálculo los chárteres de Iberworld, Swiftair y similares a localidades como Almería o Mahón (Menorca), las empresas del sector planean comercializar en los albores del nuevo curso un promedio de 358 vuelos semanales en la ciudad: 179 de ida más otros tantos de vuelta. Superan en 90 (45 por cada sentido de viaje) a los 268 que a estas mismas alturas del ejercicio pasado preveían fletar todo a lo largo de noviembre y durante la primera quincena de diciembre, así como en la segunda de enero, en febrero y la mayor parte de marzo.
Los repuntes más significativos se van a producir en el mercado de las comunicaciones entre la capital gallega por un lado y, por el otro, las de Cataluña, España y Andalucía. Las salidas a Barcelona aumentarán un 50%, desde 20 hasta 30 cada siete días, gracias a que Vueling mantendrá las suyas en 12, Spanair congelará sus siete, Air Europa suprimirá la única que financiaba y Ryanair lanzará 11 antes inexistentes. Los despegues rumbo a Madrid evolucionarán de igual modo en valores absolutos (de 60 a 70) y un 16,7% en términos relativos, a pesar de que Iberia, salvo cambio de criterio ulterior, recortará de 34 a 32 sus enlaces. En la cara de la moneda, Spanair añadirá dos a los cinco que tenía, a la par que la low cost irlandesa agregará a sus 21 tres extra y Air Europa, inédita dentro de este frente desde hacía varios otoños, irrumpirá otra vez en escena con siete. Por último, los aterrizajes de aparatos provinientes de Sevilla prácticamente se verán cuadriplicados, nuevamente, merced a la agresiva política de expansión en el ámbito doméstico que últimamente practica la firma de bajo coste bajo presidencia de Michael O'Leary. Movilizando siete aviones de lunes a domingo, planteará competencia a los cuatro (tres del 2009 más uno de ahora) que Air Nostrum intentará rentabilizar.
Dos destinos que no existían
Además, la actividad experimentará alzas en las líneas directas de Compostela con Tenerife Sur (de tres a cinco embarques semanales), Valencia (de cuatro a nueve), Palma de Mallorca (de nueve a doce) y Gran Canaria (de uno a dos), cuyas frecuencias ascenderán, por lo tanto, 66,7, 125, 33,3 y 100 puntos porcentuales, respectivamente. También entrarán a formar parte de los paneles los vuelos Santiago-Málaga (media decena) y Santiago-Reus (cuatro). En paralelo, se estancarán las llegadas desde Bilbao (66 mensuales por lo general), Londres (12), Fráncfort (ocho), Lanzarote (ídem) y Fuerteventura (cuatro). Y las conexiones con Alicante y Roma apenas menguarán, como refleja la tabla reproducida a la derecha.
Al aeropuerto central de Galicia las cuentas le salen claramente a ganar enfrentando las cifras que sobre las temporadas de invierno 2009-2010 y 2010-2011 controla Aena. Todo lo contrario sucede al poner en relación los guarismos de la oferta local en el futuro inmediato y en el presente. Concluida la estación de verano dentro de 20 días, el complejo se quedará sin tres rutas ahora en funcionamiento: las que, operadas por Vueling, unen la ciudad con Málaga, París y Zúrich (Suiza).
Expirado su acuerdo con el Gobierno autónomo, la operadora catalana que preside el ex ministro del PP Josep Piqué desmantelará, al menos hasta la primavera que viene, un 75% de sus actuales líneas y un 60% del volumen de aterrizajes y despegues que hoy sostiene. Con el repliegue, sus movimientos se reducirán de 60 a 24 semanales.