Lalín amaneció con casi la misma actividad comercial que cualquier día. En el centro los bares y los bancos abrieron a su hora y lo mismo hacían la mayoría de los comercios, mientras que algunos talleres mantenían sus puertas cerradas. Algunos pequeños establecimientos, muy pocos, colgaron una nota en sus puertas avisando a sus clientes que cerraban por la huelga general. Otros lo hicieron por temor a la visita de sindicatos.
Firmas con conflictos sociales en marcha como Toypes, que mantuvo cerrada su tienda en Lalín, o Montoto, que se sumaba a la huelga cerrando sus establecimientos y alguna firma más, una de ellas en el centro comercial Pontiñas.
A la vista de la convocatoria de la manifestación de CC. OO. en la Praza da Igrexa, hubo quien esperó a que los manifestantes se fueran para abrir y quien apagó las luces y cerró la puerta para evitar problemas. En los kioskos faltaron algunas cabeceras y en las farmacias de Lalín se recibieron los pedidos de medicamentos sin problemas.
En la calle se notaba quizás más movimiento incluso que un día normal, por la presencia de trabajadores que no pudieron ir a las fábricas y que aprovecharon para hacer compras o para dar alguna vuelta por la localidad. Más de un comerciante temía a lo largo de la jornada la presencia de piquetes que le obligarán a cerrar. Una situación que no se produujo, dado que los sindicatos optaron en su mayoría por centrar sus esfuerzos en los polígonos.
El hecho de que estos convocasen a trabajadores y afiliados a las manifestaciones que se celebraron en las ciudades hizo que muchos abandonaran Deza a media mañana. La CIG partía a las diez desde Lalín para Pontevedra, mientras que UGT acudía a la manifestación que se celebraba en Ourense a las 13.00 horas.
Si por la mañana los establecimientos lalinenses abrían con total normalidad, esta era aún más absoluta durante la tarde. Lo mismo pasaba en el resto de poblaciones de la zona.
En A Estrada abrieron desde primera hora de la mañana casi el 90% de los establecimientos comerciales, bancos y oficinas. Era un día de mercadillo y todos sabían que habría mucha gente de compras. En la plaza de abasto la actividad fue práctiamente normal. Ante la falta de piquetes y a la vista de lo ocurrido por la mañana, los establecimientos que no habían abierto sí lo hicieron por la tarde.
Desde la asociación de comerciantes se apuntó a media tarde que el seguimiento de la huelga fue mínimo y que no se registró incidente de ningún tipo durante toda la jornada.