«Hay que tirar adelante aunque se cierren puertas y estoy cómodo»

La Voz

DEZA

En su caso, Virgilio Pinales es un inmigrante dominicano que ya lleva seis años en España. En un principio en Vila de Cruces, donde tenía familia lejana que lo acogió, pero solo ocho meses, ya que optó por trasladarse a Lalín. «Eran más cerrados y había más dificultades para encontrar trabajo o alquilar un piso», apuntó en alusión a su estancia en tierras cruceñas. En la capital dezana se afincó y desde hace tres años consiguió que su familia también vienese desde República Dominicana.

«Siempre intenté tirar para adelante, aunque se cierren puertas aquí, porque no podía permitir que se cerrasen para mi familia, que dependía de mí», resaltó. Ahora está cómodo en Lalín, de donde no piensa moverse. Además, cree que su colectivo debe tener fuerza y agradece el apoyo desde el Concello, «aunque sea pequeña viene bien, porque solo resulta más difícil».