El observatorio de Ramón María Aller, padre de la astronomía en Galicia, vuelve a la vida. La colocación ayer de un telescopio y una nueva cúpula devuelve el funcionamiento a un lugar emblemático. Su uso será ahora el de astronomía urbana y permitirá la realización de visitas didácticas que acerquen esta fascinante ciencia a los más pequeños, pero también al público en general. El profesor Ángel Docobo y Pedro Pablo Campo, de la Universidad de Santiago de Compostela supervisaron ayer la colocación del material. Fue instalada una cúpula de fibra de vidrio cuyo interior recupera las maderas de la vieja que se encontraba ya muy deteriorada. Ayer fue un día extremadamente caluroso en Lalín, aunque Docobo recordaba que en las mediciones de Ramón Aller había también días de temperaturas muy altas en los veranos de hace décadas. ?» L12