Ayer por la mañana los operarios municipales se afanaban en la limpieza de la Fonte dos Cabalos que amaneció llena de espuma. Lo mismo que le pasó a la iglesia a la que le echaron ya jabón algún día antes. Durante horas y hasta bien avanzada la madrugada las calles de Lalín se llenaron de caravanas de coches con banderas y aficionados vitoreando «España, España, Campeones». Decenas de personas se dieron cita en la Praza da Marina donde muchos se dieron el consabido baño. Algunos en bañador, pese a que la temperatura de la noche no era muy veraniega, y otros con zapatos y todo. Chorros de agua, algarabía y mucha diversión, bajo la atenta mirada de Policía Local y Protección Civil que cortaron la zona para evitar el paso de coches. Hubo quien lució coche rojo tuneado con la franja amarilla y vestido de bandera.
En Agolada los responsables municipales tuvieron que llamar la atención de jóvenes que daban trompos con el coche por la vía. Hubo quien acabó la celebración en Borraxeiros, donde había fiestas. En Rodeiro la calle fue una fiesta. En Silleda se quejaban del tirado de contenedores y el volcado de algunos iglús de vidrio.
En A Estrada se echó de menos la vieja fuente la Plaza del Concello, donde solían celebrarse las victorias deportivas con espuma o baño colectivo. Sin embargo, la victoria de la selección se festejó igualmente por todo lo alto. El encuentro deportivo se vivió intensamente en la Praza do Concello, donde la pantalla gigante congregó a decenas de estradenses ataviados con camisetas de La Roja, banderas-capa y caras rojigualdas. Tras la prórroga, los que eligieron el espectáculo al aire libre y los que lo siguieron desde los bares se unieron para tomar literalmente la Plaza de la Farola, que tuvo que acabar cortándose al tráfico. A falta de fuente, la agrupación local de Protección Civil colaboró poniendo la espuma para festejar el triunfo de La Roja.
Matalobos (A Estrada) y Pardesoa (Forcarei) celebró el domingo la romería de San Benito con tanta intensidad como el triunfo de la selección.