El colegio José Antonio podrá acoger en dos años oficinas municipales

Sánchez C. A ESTRADA |

DEZA

Los políticos locales son más partidarios de un aprovechamiento del edificio actual que de promover una actuación urbanística que oxigene otros proyectos del Concello

24 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La ampliación del colegio Pérez Viondi, permitiendo sacar del José Antonio a todos los alumnos de Infantil, se perfila como la primera de las cuatro o cinco grandes actuaciones que tiene a medio gestionar el Concello estradense y que debería ser una realidad antes de dos años. Es posible que en este tiempo haya algunos avances sustanciales para la autovía, la circunvalación, el PXOM, la central de emergencias o la Cidade do Moble.

Dicha ampliación es la actuación menos costosa de todas, poco más de un millón de euros, y la Xunta ya tiene encargada la redacción del proyecto. Existe cierta seguridad de que las obras serán adjudicadas a principios del próximo año, lo que supondría que el nuevo edificio proyectado junto al Pérez Viondi debería ser inaugurado y entrar en servicio para el curso 2012/2013. Por ello, el próximo curso, 2010/2011 será el penúltimo que se imparta en el José Antonio, que dejará de ser colegio al acabar el del 2011/2012.

El edificio del colegio José Antonio tiene poco más de medio siglo, pero para muchos estradenses tiene un valor singular, histórico y sentimental. Ocupa un solar de algo más de 1.500 metros cuadrados.

El terreno fue expropiado en su día para destinarlo a acoger un centro educativo. Con la ampliación del Pérez Viondi, habrá desafectación posterior, y el Concello podrá hacerse cargo, posiblemente dentro de dos años, de estas instalaciones.

Llegará entonces el momento en que los políticos deberán decidir el futuro de este complejo. Hasta ahora, las opiniones sobre el destino del mismo señalaron que podría valer para acoger oficinas municipales, como una extensión del ayuntamiento, o bien la biblioteca o el conservatorio, siendo factible otros usos paralelos, ya que el edificio cuenta con ocho o diez aulas espaciosas en dos plantas, y un amplio patio trasero.

Los mismos políticos fueron también coincidentes, en su día y más recientemente, en la conveniencia de abrir un debate, dentro del Concello, para buscar consensos en relación al futuro uso de las instalaciones. El propio Dono, o Reboredo, indicaban ayer que ya llegará el momento del debate para buscar ese consenso. Ese momento no tardará más de dos.

La idea de una recalificación o actuación urbanística municipal para tener edificabilidad en este punto céntrico, para intercambios o para oxigenar otros proyectos municipales -incluso del PXOM- no tiene apenas partidarios, quizá más por miedo escénico que por nostalgia.