Y si los técnicos de la empresa Eibisa Norte fueron los encargados de actualizar los datos catastrales en casco urbano y zona rural -muchas anomalías saltan al cruzarse en Hacienda los datos de la declaración de la renta y los que figuran en Catastro-, Gómez Estévez indicó que personal del propio ORAL está acometiendo también revisiones pero en los polígonos industriales de Lalín: en el caso de Lalín 2000, se han registrado una decena de altas de naves que han finalizado su construcción, momento en que deben comenzar a tributar con independencia de que tengan o no actividad.
Botos y Silleda
Posteriormente, una vez examinada la situación en Lalín 2000, el personal del ORAL continuará su trabajo en el polígono industrial de Botos. Una tarea de control que no es exclusiva del municipio lalinense, ya que en los últimos meses también se efectuaron rastreos en el polígono industrial Área 33 de Silleda, procediendo a dar de alta varias naves.