Garantes del Estado de derecho

La Voz SANTIAGO/LA VOZ.

DEZA

La abogacía en Europa, y también en España, está sufriendo cambios y es hora de que tanto profesionales como colegios comiencen a adaptarse a la nueva situación. Precisamente para abrir un debate sobre los retos a los que se enfrentan los letrados del mañana, Santiago acogió estos días una reunión de especialistas europeos que debatieron alrededor de tres temas clave: formación inicial, formación continua y especialización del abogado.

Los debates comenzaron, cómo no, por el principio, que es la formación. Los invitados europeos explicaron los modelos que se han seguido para el cambio que en el año que viene se dará en España: los graduados en Derecho deberán aprobar además un curso de especialización impartido tanto por la universidad como por los colegios profesionales.

Una vez licenciados, llega el momento de reciclarse. Algunos países pusieron sobre la mesa una iniciativa que permite asegurar que el abogado está renovando su formación toda la vida, acreditando que ha asistido a cursos de reciclaje. Si no lo hacen, podrían llegar a ser expulsados de la profesión.

También sobre las especialidades, como matrimonial o mercantil, debatieron los letrados. En este caso, sobresale la normativa catalana gracias a la que los letrados podrán acreditar, mediante una serie de pruebas, que son especialistas en alguna rama del Derecho. Cataluña ha hecho un listado de unas 30 especialidades.

Además, durante la jornada de ayer, el Consejo General de la Abogacía Española, que trasladó su pleno a Compostela con motivo del año santo, concedió la Cruz al Mérito al ex conselleiro Xesús Palmou y al ex decano de los abogados de Pontevedra, Modesto Barcia. Los dos resaltaron la importancia de la abogacía como garante del Estado democrático, al igual que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo. Durante la tarde, los letrados peregrinaron ataviados con la toga a la catedral.