Las duras críticas vertidas por la plantilla del C.D. Lalín hacia su presidente, Javier Fernández, y la directiva solo tuvieron ayer réplica en la voz del vicepresidente, José Iglesias. El mandatario rojinegro fue quien entró a valorar lo manifestado por los jugadores, que cargaban contra el presidente acusándolo de desidia y de no haber cumplido con lo que les había anunciado en el apartado económico. Iglesias hizo un llamamiento a la tranquilida.d de la plantilla, instándola a tener calma; explicó que no entendía su «nerviosismo», y que, en cualquier caso, él estaba a su disposición para cualquier duda que tuviesen.
El mandatario del Lalín apuntó que «o primeiro que hai que facer é analizar a tempada, e iso hai que facelo con tranquilidade e frialdade, sabendo o que conleva». De ahí que «deberían estar tranquilos, porque os xogadores que sigan, pois seguirán, e os que non, pois non; mesmo hai quen pode marchar e logo volver, como xa pasou noutros casos».
José Iglesias hizo una reflexión sobre cómo fue la temporada económica del club, recordando que la directiva que preside Javier Fernández ha afrontado el pago de la deuda de 117.000 euros con Hacienda, un trámite necesario para la supervivencia del club, además de otras deudas contraídas por anteriores directivas. «Xestionamos iso como mellor se puido, e creo que nun par de anos o Lalín será un club súper saneado».
El vicepresidente del Lalín echó además un capote a Javier Fernández, al calificarlo como «rapaz súper válido e que se fiou en todo momento da plantilla; cando fale con eles quere ter unha reflexión xa feita, e falar directamente cos xogadores», añadió, y reiteró que «os xogadores deben estar tranquilos». Iglesias intentó calmar las aguas al calificar a la plantilla de «rapaces excelentes e moi válidos; son xente de aquí, e todos lle queremos ao Lalín». Apuntilló que a la hora de trabajar para el club, «uns facémolo na directiva, e outros xogando».
Sin más noticias
La valoración de Iglesias al comunicado de la plantilla no estuvo acompañada de la del presidente rojinegro, que optó por aplazar hasta hoy su visión de lo ocurrido. Tampoco tuvieron comunicación alguna los jugadores ni el cuerpo técnico, que al cierre de esta edición apuntaban no haber tenido noticias del club, prolongándose así la espera.
La valoración de los técnicos
Preguntados ayer por el comunicado de la plantilla, los entrenadores echaban balones fuera. Acevedo manifestó que respetaba lo pensado por los jugadores, y que en su caso, seguía a la espera de hablar con la dirección. «Lo que tenga que hablar, lo haré con el presidente», y señaló que «este club está por encima de todos nosotros; llevo 27 años en él, y le tengo mucho respeto». Por su parte, el segundo preparador, Willy, prefería no pronunciarse.
La tarde de ayer fue para el Lalín un hervidero de reuniones y llamadas que hoy podrían dar sus frutos. Las especulaciones y los rumores estuvieron en la calle durante todo el día, y se dirigían por varios caminos. Diversas fuentes apuntaban que lo ocurrido con la plantilla, lejos de amilanar al presidente rojinegro, Javier Fernández, ha servido para refrendarlo y para que su junta directiva le expresase su máximo apoyo. Las reuniones de ayer sucedían además en el tiempo a las que la dirección del club ha mantenido durante los últimos días en varios sentidos, y que incluirían desde al alcalde lalinense hasta al patrocinador del club, Bitango.
Según ha trascendido, y en línea con lo avanzado por el propio Fernández el lunes, la intención de la directiva era hacer las gestiones necesarias en el apartado económico, y sobre todo con Bitango, de cara a saldar esta misma semana las nóminas de los jugadores.
¿Qué ocurrirá?
Hasta que se pronuncie oficialmente la dirección del Club Deportivo Lalín, no se sabrá nada a ciencia cierta, pero diversas fuentes indicaban que la intención es que hoy mismo se den a conocer los primeros cambios en el club, tras ser consensuados ayer por la junta directiva. En la dirección, a priori, no se esperan bajas, si no justamente lo contrario. Donde podrían comenzar a registrarse las primeras novedades es en el banquillo.