Ante la elevada acumulación de basura en casi todo el municipio, el alcalde de Santiago acordó modificar el decreto de los servicios mínimos que había sido aprobado el pasado día 7, con el fin de llegar a más barrios. Xosé Sánchez Bugallo pidió a los sindicatos que «velen para evitar feitos como os producidos nas últimas noites, con queima de contedores, intentos de entrar na empresa concesionaria para pinchar as rodas dos vehículos de recollida ou a sabotaxe de candados dos colectores con silicona». Bugallo les recordó a los trabajadores que «eles non teñen os postos ameazados e poden manter o nivel adquisitivo e unhas retribucións de niveis moi decentes».
Lamentó el regidor que «estean presionando á empresa en base a facerlle dano aos cidadáns de Santiago» y pide «un acordo sensato e razoable». En relación a la denuncia de que Urbaser incumple los servicios fijados en el contrato con el Concello, Bugallo dijo que si los trabajadores creen que es así, que lo denuncien y se abrirá una investigación, «pero ese non é o motivo da folga».
La edila de Limpeza, Marta Álvarez-Santullano, explicó que en la tarde de ayer se inició la recogida en Conxo y que, con el aumento de efectivos, se intentará llegar a todo el Ensanche. El incremento de los efectivos fue duramente criticado por los sindicatos, que consideran que es una vulneración del derecho de huelga, mientras desde el Concello se insiste en que se trata de un asunto de salud pública.
Álvarez-Santullano explicó que el nuevo decreto, que entró en vigor la noche de ayer, supone movilizar al 75% del turno de un día normal. Los trabajadores, representados por el presidente del comité, aclararon que la noche pasada salieron seis camiones de recogida con dos operarios cada uno más un conductor, es decir, «un camión menos de los efectivos que salen en una jornada de trabajo normal».
Los efectivos del servicio de limpieza llegaron al 50% del turno, pero los trabajadores apuntan que se llamó a cinco peones de los nueve habituales.
En el resto de los días de la huelga, los trabajadores que harán servicio serán el 50% de una jornada habitual. Tampoco hay acuerdo en relación a estos porcentajes, ya que los trabajadores aseguran que el primer decreto ya superaba el 50%.
Mientras tanto, las negociaciones están totalmente enquistadas y no parece que vaya a producirse un acercamiento en los próximos días. Los trabajadores esperan que la empresa Urbaser responda a la última propuesta formulada, en la que se plantea trabajar todos los días del año pero con libranzas por turnos de los domingos y dos sábados al mes.