El C.D. Lalín cruza los dedos para no acabar el día descendido a Preferente

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo LALÍN/LA VOZ.

DEZA

Tras semanas de cuentas, cálculos y cábalas, esta tarde se resolverá -o no- si el Club Deportivo Lalín jugará en Preferente la próxima temporada de Liga. Si el destino se alía con el equipo de José Manuel Alonso Acevedo en la última jornada de la Liga, habrá que esperar hasta dentro de un par de semanas, o incluso hasta mediados de junio, para saber si los rojinegros se salvan, pero esto solo ocurrirá si hoy la suerte se conjura con el Lalín. El conjunto dezano exprime en Vilalba su última oportunidad de salvar la categoría pendiente de un cúmulo de circunstancias que, aunque posibles, ciertamente son complicadas.

Primero: victoria rojinegra

Cualquier mínima opción de salvación del Lalín pasa inicialmente por un triunfo en casa del Racing Vilalbés (18 horas). El conjunto lucense, noveno en la tabla, recibirá a los dezanos sin jugarse más que el prestigio de cerrar la temporada con victoria. Aunque el campo oficial del Vilalba es el de A Magdalena, mejoras en el césped obligarán a disputar el encuentro en el estadio Roca, un obstáculo más a superar para los de Lalín. El césped sobre el que jugarán el choque tiene unas dimensiones mucho más reducidas que el de A Magdalena, y por lo tanto se presenta perjudicial para los intereses rojinegros; además, en el club de Lalín tienen serias dudas respecto al estado del campo, aunque desde Vilalba aseguran que no habrá problema alguno en ese sentido.

Para enfrentarse al Racing Vilalbés el Lalín viajará con toda la primera plantilla más el juvenil Canutas, que podría sustituir a Cea en caso de que finalmente el tobillo del de Cruces no esté para saltar al terreno de juego. Ángel y David Soares también se desplazan con molestias, pero a priori se espera que fuercen. Toda la plantilla es consciente de que es el último y definitivo partido de la Liga.

Segundo: los rivales

Si el C.D. Lalín consigue vencer al Vilalbés, podrá, y deberá, estar pendiente del segundo condicionante a superar para apurar las opciones de salvación, y que no es otro que los resultados de sus rivales. El conjunto rojinegro (37 puntos) tiene, ante todo, que salir de los puestos de descenso directo, y para ello deberá ganar como mínimo un puesto. Pontevedra B (39 puntos) y Somozas (38 puntos) son los equipos que preceden al de Acevedo en la tabla, y que ahora mismo los rojinegros tienen a tira de piedra. Los del Lérez se enfrentan al Céltiga, que también apura su recóndita opción de salvación, y el Somozas recibe al Bergantiños, el quinto en discordia. Los de Bergantiños son decimoquintos con 41 puntos, y no podrán descuidarse si quieren confirmar su salvación, lo que significa que los dos encuentros tendrán máxima tensión. Para los intereses rojinegros lo ideal sería que Somozas y Pontevedra B empatasen, puesto que así los rojinegros (siempre partiendo de la base de un triunfo en Vilalba) acabarían decimoquintos.

Tercero: los ascensos

Si los dos primeros condicionantes se alían en favor del Lalín, a los de Acevedo les quedará un tercer capítulo: esperar que uno o dos equipos de su grupo asciendan a Segunda B. Si los rojinegros remataran 15º, dependerían de un único ascenso, si remataran 16º, dependerían de dos ascensos para compensar los arrastres de los ya descendidos Compostela y Racing de Ferrol.