La victoria 2-0 del Estradense sobre el Gran Peña tuvo varias lecturas, todas ellas positivas, para el entrenador rojillo. Ramiro Sorbet aplaudía ayer el triunfo cosechado por su equipo, pero sobre todo, alababa «la voluntad, el compromiso y la solidaridad» de la plantilla. El técnico, que había alertado de la excesiva presión que reinaba en el vestuario, analizó el partido dominical en base a las dos partes. La primera, en la que el Estradense echó mano de su filosofía habitual de buscar la meta contraria y generar ocasiones constantemente. La segunda, con el marcador 1-0, dejó paso a un equipo que cedió más cancha al rival, pero controlando en todo momento el choque y saliendo en rápidos contraataques. Por lo vivido sobre el césped, la opción de dejar que el Gran Peña se desgastase en la segunda parte resultó idónea, ya que se vio a un Estradense más fresco y lúcido que supo leer a la perfección lo que su entrenador le pedía, a pesar de no haber incidido apenas en ese tipo de juego.
Ramiro Sorbet apuntaba ayer que «no fue de los mejores partidos por vistosidad y táctica, pero los segundos 45 minutos fueron los que más me gustaron de mis jugadores» desde que se hizo cargo del banquillo. Y es que para el técnico el «grado de compromiso que demostraron, me gustó muchísimo». Al hilo, el preparador afirmaba que «ahora sé a qué tenemos que jugar; se acabaron las pruebas».
Para el entrenador rojillo, el Gran Peña apenas inquietó en ningún momento la meta defendida por Toledo, pero eso no impidió que su equipo se emplease a fondo en busca de una victoria «que supo a mucho», y que Sorbet cree que aliviará la presión que sufría su plantilla. «La presión hace mucho daño al equipo; yo sé lo que pueden dar mis jugadores, y estos días intentaremos descargar mentes».
Tres equipos en cabeza
Los tres puntos que cosecharon los estradenses ante el Gran Peña sirven a los rojillos para continuar en la pomada por el ascenso. El Choco conserva el liderato con 53 puntos, el Portonovo se sitúa segundo con 52, y el Estradense clasifica tercero con 51. En 48 puntos se quedan Porriño, Pontellas y Sanxenxo, aunque Sorbet considera que el Arousa, que tiene 47 puntos y ha jugado un partido menos, podría estar entre los aspirantes a los puestos de privilegio. «Creía que este mes se definirían un poco los equipos que van a pelear por el ascenso, pero todo sigue en un puño. Aún así, ya existe una diferencia de tres puntos entre los tres que encabezamos la tabla y los tres siguientes», recordaba el entrenador.