El debate sobre el estado de la autonomía apenas rozó la capital en tres referencias expresas: edificio judicial, transporte y nuevo hospital. Fue la ciudad menos citada por Feijoo
21 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Gallegos en la escalera. ¿Suben o bajan? Depende. Al alcalde, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, algo le olió mal el 26 de junio pasado, coincidiendo con la primera visita institucional del presidente Alberto Núñez Feijoo a Pontevedra. «Como dicimos os médicos, non me gusta nada a orina do enfermo», dijo el regidor tras conocer por boca del recien estrenado presidente que se abandonaba definitivamente la idea de ampliar Montecelo por la propuesta del hombre de Núñez Feijoo en Pontevedra, Telmo Martín, de hacer un hospital totalmente nuevo.
Con los orines olisqueados por el alcalde, Pontevedra comenzó a deslizarse por la pendiente de la confrontación con la nueva Xunta. Y así ha llegado al aniversario del primer año de gobierno del Partido Popular en Santiago. Núñez Feijoo hizo balance esta semana en el Parlamento. Y Pontevedra, ¿sube o baja en el nuevo escenario?
Tras la desaparecida iniciativa legislativa popular en contra de las superdelegaciones de la Xunta que la Plataforma 19-J iba a presentar en «decembro ou xaneiro» pasados, el hospital de Monte Carrasco se ha convertido en el nuevo caballo de batalla en la guerra política con la Xunta de Feijoo. El presidente consagró a la infraestructura sanitaria una de sus tres únicas referencias a Pontevedra en el discurso de balance ante la Cámara gallega. Pidió consenso para renovar el 50% de las camas del Sergas «poñendo en marcha tren novos hospitais públicos: Lugo, Vigo e Pontevedra».
Se desconoce si a Miguel Anxo Fernández Lores le da en la nariz que los meados del enfermo revierten mayor gravedad de la que parecía inicialmente. Pero ahora tiene más datos para el diagnóstico. Porque esa, junto con un velado reproche sobre la cesión de los terrenos para el edificio judicial de A Parda y un apunte vago sobre la fecha de la entrada en vigor del plan metropolitano de transporte fueron las únicas citas del presidente con referencia expresa a Pontevedra. Hay una más si se incluye la mención de Castelao a las «rías de Pontevedra» en el polémico pasaje de Castelao leído en castellano en O Hórreo.
Contrapeso urbano al PP
Y las otras ciudades, ¿suben o bajan? Las urbes son el contrapeso político a la Xunta del PP. Todas ellas, gobernadas por coaliciones entre socialistas y nacionalistas, suscitaron mayor atención en el debate parlamentario. El ránking va como sigue: Vigo, Coruña, Santiago, Lugo, Ourense (las tres últimas con igual número de referencias), Ferrol y, finalmente Pontevedra. Feijoo pronunció trece veces el topónimo vigués; ocho el de A Coruña, siete los de Santiago, Lugo y Ourense; y seis el de Ferrol. Pontevedra se quedó en cuatro.
Para Vigo hubo menciones al AVE, estación intermodal incluida (al igual que A Coruña y Santiago). «Seguiremos insistindo para que entre todas as Administracións podamos definir canto antes o modelo a implantar nas restantes cidades», dijo el presidente. Telmo Martín ya tiene su guiño desde la Xunta para continuar con su cruzada ferroviaria.
Infraestructuras pesqueras, universitarias, hospitalarias, planes de transporte, saneamiento, la estructura de administrativa en torno a la nueva área metropolitana o la posibilidad de crear una red de metro ligero centraron la atención del presidente para Vigo. Una posibilidad compartida con A Coruña, donde Feijoo también fijó su discurso en la atención sanitaria, infraestructuras hidráulicas, la mencionada estación intermodal o la creación del área metropolitana del norte. Hubo AVE también para Ourense, donde Feijoo situó el acento sobre infraestructuras judiciales, implantación de nuevas tecnologías, suelo empresarial, infraestructura hospitalaria y saneamiento. Ferrol contó incluso con un plan con su nombre, al igual que Lugo. Y Santiago sumó el interés del Xacobeo a tren, sanidad, transporte, edificio judicial y saneamiento.
Con este balance, ¿suben o bajan las otras ciudades gallegas? Depende. Puede que del fino olfato de sus regidores. De momento, como enfermas, ¿son mejores pacientes que Pontevedra?