Santiago Fernández hacía ayer repaso a cerca de una década de asociacionismo comercial en Lalín. La ACL nacía en el año 2000 impulsada por el deseo de los comerciantes de luchar contra un enemigo común y ante la llegada del centro comercial de Eroski. Fernández señala que «fue una de las pocas veces en la que los comerciantes se unieron para tirar juntos del mismo carro». Luego vendría el Centro Comercial Urbano y años más tarde la escisión de los comerciantes y el nacimiento del Fórum Urbano.
A estos colectivos se añade también la sección de Comercio de la Asociación de Empresarios de Deza que impulsó y puso en marcha actuaciones importantes como la creación de la tarjeta de fidelización del comercio. Santiago Fernández cree que es posible que el colectivo, contando como arranque la ACL, no llegue a cumplir la década.
La necesidad de reducir gastos hizo que el CCU prescindiera ya hace tiempo de su sede y de una administrativa. Ahora, cuenta Santiago Fernández, «funcionamos con un teléfono móvil y una dirección de Correos». Atrás quedaron campañas como el sorteo de 6.000 euros en unas fiestas de As Dores. Fernández, que ve el futuro de la agrupación negro, cree que ahora la gente se refugia en la AED y en el Fórum Urbano y no se echa de menos al CCU.