La primera española en la agencia fotoperiodística Magnum, una de las más prestigiosas del mundo, desplegó en Lalín su carisma tras la cámara, su vitalidad desbordante para retratar las costumbres y fiestas de España. La reputada fotógrafa, cuya obra está presente en museos de todo el mundo, con numerosas exposiciones individuales y colectivas, premios de todo tipo y varios libros publicados, retrató la cita gastronómica lalinense y el desfile de entroido. Para casi todos pasó desapercibida entre el cúmulo de fotógrafos que se congregó este domingo. Nuevo presentador, más risas. Más de uno de los visitantes que acudieron a la capital dezana se sorprendió por la ausencia de Xacobo Pérez, presentador en los últimos años del desfile carnavalero. En el palco lo sustituyó el humorista y actor estradense, José Manuel Rodríguez Isi, muy popular por su presencia en programas de la TVG. A un ritmo verbal frenético, en ocasiones rozando el histrionismo, su cercanía al público, sus chascarillos populares provocaron la risa en más de una ocasión. Además, interactuó bastante con los componentes de carrozas y comparsas, y fue el encargado de oficiar la queimada. Darle un giro al desfile. El recorte presupuestario quizás se dejó sentir este año en el desfile, con 26 agrupaciones que recorrieron en poco más de una hora el centro. Menos tiempo y menos colorido, aunque gustó la protagonizada por la capital del Sena. Como diría el rey Enrique IV, «París bien vale una misa». Y esta carroza, un premio. Pero las bases del certamen impidieron su entrada en un concurso donde se notó decaimiento en ideas y su resolución. Ninguna carroza, casi todas etnográficas, llamaba de una forma especial la atención, aunque, en honor a la verdad, las había con mucho trabajo poco vistoso.