Rey reitera que la ex regidora no redujo la deuda y sostiene que se ciñó a la operación financiera

La Voz

DEZA

El cruce de acusaciones entre la alcaldesa de Silleda, Ofelia Rey, y su predecesora, Paula Fernández, no cesa. Después de que la socialista se defendiera de las acusaciones de haber incrementado en 300.000 euros la deuda, la mandataria mantiene su tesis. Así reitera que «non se reduxo a débeda do Concello de Silleda, senón que fixo unha operación de crédito». Si la portavoz socialista y ex regidora apuntaba que en la Conta Xeral del 2008 quedaba claro que había reducido la deuda en 150.000 euros y además el ejercicio presupuestario presentaba un superávit de 300.000 euros, ayer Rey apuntó que ellos también se basan en «datos dos orzamentos reais e cos da Conta Xeral aprobada pola anterior alcaldesa». Así reitera que la deuda con los bancos aumentó en 300.000 euros, creció el coeficiente de endeudamiento aumentó un 12% y la deuda reconocida, mientras que el ahorro neto se redujo. Defiende a sus predecesores Rey mantiene que «a anterior alcalde non reduxo débeda algunha: simplemente fixo unha operación de crédito». Hay que recordar, que la socialista sostiene que se trata solo de una operación de tesorería. Sin embargo, la actual mandataria estuna que esta operación financiera aumenta la deuda con los bancos. «As sentencias páganse no orzamento que teñen cabida e sen perturbar servizos municipais que xa están presupostados. Pero, no referente aos embargos, os bens municipais adscritos a servicios públicos son inembargables, e a anterior alcaldesa debería saber isto e tamén que non se pode falar doutros», asegura. Rey también hace defensa de los anteriores alcaldes de Silleda que «traballaron, na medida das súas posibilidades, por mellorar o Concello e a vida dos seus conciudadáns por iso, no cargo ven dado asumir os costes das sentencias xudicais contrarias e cumplilas». Facturas sin abonar Por otra parte, respecto a las casi 150 facturas impagadas que quedaron pendientes e irán mañana a pleno sostiene que «también hai facturas da anterior alcaldesa». Señala que el procedimiento obedece a que cuando llegaron al gobierno «o orzamento estaba casi totalmente esgotado, agás o das nóminas». Además, respecto a las «facturas dos caixóns», indica que hay que comprobar su veracidad.