El proyecto del Plan de Abastecimiento de Galicia, que aún permanece en fase de tramitación, recoge la necesidades de cuatro nuevas traídas, una de gran tamaño de carácter interparroquial para cumplir con el objetivo de que en el 2023 todos los núcleos mayores de 50 habitantes tengan garantizado el servicio.
Según los cálculos del proyecto autonómico, la intención es que en el 20203 cuentan con conexión a una red de aguas 5.000 habitantes, frente a los alrededor de 1.500 que tienen actualmente este servicio. Para lograr este objetivo sería preciso la construcción de una nueva red en torno a la actual del casco cruceño que ofreciese también servicio de cara a la zona de Oirós y otras parroquias de esta parte del término municipal. Los cálculos realizados en el estudio es que el coste de acometer esta iniciativa, que prevé únicamente para la red de distribución al utilizar ya captaciones y depósitos existentes, en torno a un millón de euros. En total supondría una decena de kilómetros en ramales.
Incide en Fontao
Otra de las iniciativas previstas es para la parroquia de Fontao. El estudio previo elaborado por la Xunta incide en los problemas que hay con la cantidad de agua. Así, en esta zona considera preciso una nueva captación, construir un depósito además de nueva red.
Hay que recordar que es demanda histórica de los vecinos del poblado minero de Fontao lograr una nueva captación, puesto que durante los meses de verano, en los días más calurosos, en ocasiones tienen problemas con el suministro.
Una gran red interparroquial
Pero sin duda, la actuación más ambiciosa planteada en el plan de abastecimiento que la Xunta sigue tramitando en la actualidad es una gran red de conexión interparroquial que abarcaría a gran parte del municipio. Así, entre otras, abarcaría a Obra, Gres, Añobre, Brandariz, Piloño, zonas de Carbia, Ollares, Dorvisou, Ferreiros, Sabrexo o Larazo. Para ellas, la solución planteada es una captación en el río Ulla, con bombeo. Para poder completar esta red hasta el 2023, fecha de horizonte final del planteamiento, es de más de 6,4 millones de euros. Esta cifra solo puede explicarse por las dimensiones. Calcula que la conducción principal tendría que tener casi nueve kilómetros y después de red de distribución, más de cuarenta kilómetros.
El documento, dado que lleva tiempo en tramitación -había salido a exposición pública la versión preliminar el año pasado- puede encontrarse que algunas de las actuaciones propuestas una vez finalizado estén ejecutadas en parte, aunque sea en pequeñas partes de la red.
Otra de las actuaciones que considera precisa el documento autonómico en Vila de Cruces es en la zona de Asorei, pero ya de una menor longitud. Además, también apunta a la necesidad de completar la red en Merza.
La Xunta puso a disposición de los distintos concellos interesados estos documentos para que realizasen sus aportaciones. Ahora, y según la información oficial de Augas de Galicia, aún resta la memoria ambiental y la redacción del plan definitivo de cara a su aprobación. Por ello, este planteamiento del que partía puede sufrir aún modificaciones en cuanto a la distribución de la red.
Las estimaciones realizadas por la Xunta para dar el servicio es teniendo en cuenta que se gasta una media de 152 litros por habitante/día, pero después hay ajustes según los concellos en función tanto de la carga empresarial como también de la presencia de ganado, puesto que los valores varían incluso si se trata de vacuno, porcino u ovino.
Hay que recordar que en el municipio de Silleda, el proyecto de red autonómica preveía tres nuevas. Dos que partiendo de Bandeira darían servicio a la zona de Lamela y Dornelas, por una parte, y al área de Abades, por la otra, y una tercera conjunta para las parroquias de Graba y Escuadro.