Autocontrol

La Voz

DEZA

No se explica muy bien que un conductor pueda acabar en la cárcel, con serias denuncias por insultos, resistencia, amenazas y destrozos en los propios calabozos, como consecuencia de su inicial intento de quejarse por una multa de tráfico. Hay personas con carácter, y otras que escuchan poco. Ayer, un forcaricense, sin mucho autocontrol, se arruinó el otoño.