El plan del párking del Clínico ha estado marcado desde su planteamiento por la polémica. El proyecto, que comenzó en 2001, no terminó hasta el 2006, año en que por fin comenzaron las obras para hacerlo real, aunque no fue hasta este año cuando por fin pudo comenzar a usarse.
El proyecto estuvo debatiéndose durante cinco años, estructurados en dos fases negociadoras bastante complicadas. La primera fue del Concello de Santiago con la Xunta de Galicia, y la segunda de nuevo del Concello, pero con la empresa Metrovacesa. Por aquel entonces, el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, aseguró que «o que ten que resolver os problemas de aparcamento é o propio hospital». «Se non racionaliza pode haber 1.600, 2.600 ou 3.600 prazas; nunca serán suficientes», señaló entonces. Además, argumentó que «o párking debería ter 800 prazas para que sexa suficiente».