Los concellos de la zona carecen de plan de emergencias municipal

La Voz

DEZA

09 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

De los nueve concellos que engloban las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes ninguno de ellos cuenta con un plan de emergencia municipal aprobado por la Xunta. Algunos concellos de la zona llevan tiempo trabajando en el plan como es el caso del de Lalín que lo tiene ya muy avanzado. Su realización es especialmente laboriosa cuando se trata de concellos de una gran extensión y una dispersión de la población importante como es el caso de Lalín y A Estrada donde el trabajo de campo puede ser incluso una labor de años. De ello, aunque hay algunos más realizados, en la página web de protección Civil solo figuran los de Barbadás, Noia y Laracha.

En la provincia de Pontevedra, según el Plan Territorial de Protección Civil de Galicia en vigencia desde 1994 y actualizado el pasado mes de marzo, solo siete concellos presentan un valor muy alto en el indicador de riesgos potenciales de emergencias. Entre ellos el único de la zona es el de A Estrada, mientras que Lalín y Silleda presentan valores altos.

En el caso de A Estrada este posee un riesgo estadístico muy elevado, según figura en el Platerga. En total son dieciocho os concellos de Galicia que presentan niveles muy altos.

Por lo que respecta a las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes el Concello de Cerdedo es el único que presenta un riesgo potencial muy bajo. En el Platerga se establece como riesgo bajo el que tienen los concellos de Forcarei, Agolada, Rodeiro y Dozón, mientras que en el de Vila de Cruces, el riesgo potencial de emergencias está calificado como moderado.

En el plan, elaborado por la Xunta, se tienen en cuenta por un lado los riesgos naturales debidos a factores geográficos y climáticos. Los riesgos tecnológicos, debidos a la existencia de actividades de carácter tecnológico y de estructuras tanto fijas como móviles y los riesgos antrópicos, entendiendo por estos los derivados de las acciones humanos, los asociados al tráfico, los incendios forestales y los riesgos debido a aglomeraciones de gente en determinados momentos y lugares. Con motivo de fiestas o actos culturales o de cualquier otra índole.

Para valorar y establecer el riesgo potencial de emergencia se tienen en cuenta la frecuencia de los sucesos, sus causas, la vulnerabilidad poboacional y la posibilidad de riesgos especiales entre los que se encuentran nevadas, incendios, temporales, actividades acuáticas, transportes de mercancías peligrosas o inundaciones, entre otras y se realiza un cálculo que da lugar a un índice.