El Patronato de la Fundación ferial del día 31 de marzo estuvo descolocado en el tiempo y su propio valor. Se aprecia cada día con mayor nitidez. Fue un Patronato celebrado bajo el mando del bipartito (en realidad del PSOE) personalizado en el conselleiro Méndez Romeu cuando ya el gobierno había perdido las elecciones y se vivían tiempos intermedios y de relevo político.
Allí se acordó suscribir el crédito de 800.000 euros, que posteriormente vino a trascender que el propio gobierno no solo no activó avalando o llevando al Consello sino que no dejo ni planteado.
Allí, ese día también se conoció al hilo de la decisión de optar al crédito que este era para no dejar desprotegida la financiación ferial hasta que se asentase el nuevo gobierno. Esa era el efecto, la causa era que no se materializaba la aportación institucional de la Xunta, de 1,5 millones, prometida en septiembre de 2008 ni se había cerrado el plan estratégico que recogería aportación ya enmarcada a este programa.
Aquel día también se despacho otro asunto de trayectoria histórica. Se informó el convenio que pocos días antes habían firmado los responsables feriales y del Concello, Paloma Hidalgo y Paula Fernández. El famoso pacto de compensación de deudas: el IBI e IAE ferial que debía la feria y la deuda histórica del Concello a la feria. Las cuentas daban 1,1 millones a pagar la feria al Concello y el convenio incluso recogía dos años para el abono con pagos mensuales.
Pero en al PP en la mesa (y previamente) no gustó el pacto que viene a liquidar buena parte de la deuda municipal desde el entendimiento del PSOE en la Xunta y el PSOE en el Concello.
El delegado de la Diputación José Crespo puso argumentos para cuestionar el pacto: El gestor del cobro es el ORAL y debe cobrar su 20% correspondiente. Eso ya supone 280.000 euros.
Pero en este debate no solo está la Diputación como organismo al que pertenece el ORAL, ni el PP que puede ver el movimiento de respaldo al gobierno local con el acuerdo de pago. También está la Asociación Feiral con José Maril que cuestionó siempre el acuerdo pendiente de fallo judicial definitivo.Y, un factor más que se incorpora al debate, si el Concello cobra intereses por retraso en el pago histórico, porqué no se pagan los de la deuda municipal a la feria. Aquel día se quedó en que jurídicos de Oral y Concello analizaría los pormenores legales del convenio. Todo apunta a que va haber revisión del mismo. El Concello podría quedarse en cerca de la la mitad de ingresos previstos si prosperan todos los argumentos que se esgrimen desde el PP y desde la asociación ferial.