«Este é un pleno manido, do principio ao final; non hai temas para presentar nos plenos, ou que pasa aquí?». La frase es de Susana Rodríguez (BNG) y resume a la perfección una sesión de cuatro horas de duración donde las cuatro mociones del PP calcaban las ya aprobadas más de una vez por la corporación, al igual que otra del BNG y otra del PSOE, que ascendió a moción un ruego y planteó otra para crear un vivero de empresas que ya figura en el programa electoral del PP. El orden del día se completaba con una aportación de 64.804 euros para obras del PPC, su solicitud a través de un préstamo sin intereses a la Diputación, y cambio de una partida de 14.110 euros para las obras del observatorio de Aller: todos ellos aprobados por unanimidad.
La moción más interesante la aportó el PSOE, con su propuesta de pedir a Educación modificar las actuales zonas educativas y evitar el traslado a colegios de Lalín de alumnos del rural, y de otra parte, facilitar el uso de transporte escolar para llevar a alumnado del casco a Cercio, Prado y Vilatuxe, para buscar un aumento de matrícula que evite su cierre. Como era previsible, el PSOE se quedó solo, fue vapuleado por BNG y PP: Marta Lázara llamó «lumbrera» a Román Rodríguez «por decir que non lle importa que desaparezan os centros do rural», y defendió su moción para «que non morran os centros do rural», citando a Cercio como el más afectado. Crespo apostilló: «Mentres eu sexa alcalde, non van morrer», antes de tomar la palabra Lupe Nóvoa (BNG).
La nacionalista no escondió que la propuesta del tercer colegio en el casco, que el PSOE considera sería la estocada a los centros rurales, fue del BNG: pero expuso que, pese a no estar creado, el rural pierde alumnos, lo que evidencia que ambas cuestiones no guardan relación. Y pasó al ataque directo, al recordar que el delegado de Educación tenía todas las competencias, sin pedir permiso al concello, para haber afrontado la readscripción de centros, que propone el PSOE a los dos meses de dejar la consellería: «Eso é cobardía política», espetó Nóvoa.
Derechos del alumnado
Añadió otro argumento: «Non vale que se peche un colexio con 40 ou 60 alumnos, teñen iguais dereitos que se foran 112. Non hai razón para pechar colexios: en Lalín hai dous públicos e un privado, deixemos de subvencionar o privado, e que non se peche o ensino público».
Sobre los cambios de adscripción, dijo que serían admisibles en parroquias que disten lo mismo de otros colegios rurales que del casco urbano. Pero se opuso rotundamente a llevar a niños de Lalín al rural: «Como se lle vai pedir a un pai que ten o colexio a 300 metros que leve ao fillo a 10 quilómetros? Paréceme un disparate total».
Román Rodríguez (PP), tras felicitar a la nacionalista por su exposición, reincidió en varios de sus argumentos: «Hoxe esto é urxente, e hai mes e medio? Se o ex delegado o vía vir, igual se reuniu cos pais, cos centros ou cos veciños. Pero non se fixo absolutamente nada, esto é unha cobardía política absoluta», subrayando la ausencia de atribuciones del Concello. Rodríguez tildó de trampa la moción, al entender que supondría enfrentar unas parroquias con otras, y cualquier nuevo mapa educativo «e lles faltaría tempo para darnos caña».
El portavoz cambió radicalmente su argumentación de hace días, que no descartaba cerrar los centros rurales, y en línea con Crespo aseveró ayer que «hai que darlles vida», hablando de una apuesta decidida del Concello en tal sentido, como puede ser educación especial, para mayores o ciclos de FP.
Lázara trató de justificar la oportunidad de la moción por la agrupación de unidades propuesta por Educación, pero Nóvoa dijo que nada tenían que ver ambos temas. PP y BNG votaron contra la moción del PSOE: y Vilariño llamó hipócrita a Lázara por decir que no sabía que la moción del tercer colegio para Lalín era del BNG, cuando «o dixo nun mitin o teu gran gurú».
Por su parte, el alcalde dijo que «por algúns temiñas persoais, non poden meterse estes temas educativos».