El mal estado del campo de juego de A Baiuca trae de cabeza a directiva y cuerpo técnico del Estradense. Los problemas de drenaje del campo hacen que la superficie se encuentre totalmente blanda y complique el trabajo de los futbolistas. Desde el club rojillo reconocían ayer su preocupación por las posibles repercusiones que el estado del campo de juego tenga en los jugadores. De hecho, la rotura fibrilar de 1,5 centímetros sufrida por José Ramón, pudo deberse precisamente al estado del terreno de juego, apuntaron.
Desde el Estradense admitían estar preocupados por como responderá el terreno de juego de aquí a final de temporada, y sus posibles repercusiones en el devenir de los resultados. Hay que recordar que el propio Pencho admitió que el Estradense apostó el pasado domingo por un juego más directo para enfrentarse al Salvaterra, puesto que el estado del campo no era favorable a un fútbol más de toque.
Soluciones
A sabiendas de que las mejoras en A Baiuca deberán esperar al final de la temporada, el presidente del Estradense, Juan Manuel Afonso, reconocía que no había demasiado margen de maniobra. En el club sopesaban ayer la posibilidad de pasar una apisonadora al campo para endurecer la superficie e intentar que expulse el agua acumulada.