El edificio ocupado en la calle Amor Ruibal fue desalojado sin incidentes

DEZA

El desalojo de los inmuebles 6 y 8 de la calle Amor Ruibal, en Pontepedriña, fue realizado ayer sin ningún incidente y con la presencia de varios agentes de la Policía Local y Nacional, así como técnicos del departamento municipal de Urbanismo. Al lugar se desplazó también un equipo de la Brigada Municipal de Obras, que se ocupó de dejar el inmueble en las condiciones necesarias para que no pueda ser nuevamente ocupado por nadie. A la cita acudieron algunos de los propietarios de los dos edificios para comprobar que se ejecutaba la orden de desalojo.

Las personas que en su día fueron identificadas por tener ocupados dos de los pisos sin autorización de los propietarios no estaban en el lugar, según explicó la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón. Sin embargo, sí había otros ocupantes que dejaron el inmueble sin oponer ninguna resistencia. Estas personas abandonaron el edificio y se llevaron consigo varios enseres que empleaban para cobijarse del frío. Mercedes Rosón indicó que podría tratarse de personas sin techo que habían utilizado el inmueble para refugiarse. Sea como fuere, a las nueve de la mañana, cuando los efectivos policiales accedieron al lugar se encontraron con un panorama nada conflictivo, lo que permitió que la brigada trabajara sin más problemas.

Sin tejado

Después de que la policía confirmara que los inmuebles estaban totalmente vacíos, los trabajadores de la Brigada de Obras procedieron a retirar las ventanas del edificio y a tapiar con ladrillos las situadas en la primera planta de los inmuebles. Entre los trabajos que se acometieron para evitar la entrada de nuevos okupas está el desmonte del tejado de los edificios, lo que evitará que puedan ser utilizadas las plantas superiores. Los trabajos se prolongaron durante varias horas.

Para ejecutar el desalojo de los pisos de Amor Ruibal, el Concello tuvo que solicitar amparo al juzgado. Este trámite fue realizado el pasado mes de mayo, pero la autorización judicial no llegó al Concello hasta finales del pasado mes de noviembre. La titular de Urbanismo explicó que, una vez recibida la autorización, se realizaron las notificaciones a todos los afectados por el desalojo, tanto a los propietarios de los inmuebles como a las personas que fueron identificadas como okupas. Rosón explicó que estos últimos no se dieron por enterados, por lo que fue necesario publicar un edicto en el Boletín Oficial de la Provincia, en el que se recoge el día y la hora del desalojo. Este trámite administrativo fue la causa del retraso en la ejecución de una orden de desalojo que había llegado al Concello hace semanas.

Con el desalojo ejecutado, la concejala indicó que ahora los propietarios podrán llevar a cabo el derribo del inmueble. De hecho, el Concello había autorizado esta acción hace casi un año, pero no pudo ejecutarse entonces debido a la ocupación del inmueble durante esta tramitación. Además, próximamente, el Ayuntamiento también aprobará el proyecto de ejecución de un nuevo edificio que se construirá en el solar.