Un juego de equipo que combina ejercicio y descarga de adrenalina a través de disparos de bolas con pintura. Eso es el paintball. Los amantes de esta práctica tienen desde ayer un nuevo campo en el municipio de Caldas, que desde el 2004 ya contaba con unas instalaciones en la parroquia de Bemil. A la inauguración asistió la concejala de Cultura, Socorro Tobío.
Los dos socios responsables del Campo do Lobo Bosque, ubicado en el lugar de Outeiro, Óscar Rey y Joaquín Souto, decidieron apostar por un campo de paintball más urbano. «Vimos que en el 2008 el campo de Outeiro funcionó mucho, pasaron por aquí unas cinco mil personas, y pensamos qué hacía falta. En Galicia no hay ningún campo urbano y así fue como nació la idea del Campo do Lobo Escenario», comentó Óscar Rey.
El propietario incidió en que en este tipo de actividad por grupos es fundamental el efecto del boca a boca: «Lo bueno de trabajar con grupos es que varias de esas personas repiten y vienen con otra gente».
Las nuevas instalaciones están emplazadas en una finca de 25.000 metros cuadrados del lugar de Follente, también en la parroquia de Bemil, situada a unos cuatro kilómetros de la de Outeiro. En ese solar funcionó hasta hace unos diez años una arenera y la antigua maquinaria se empleó para recrear los tres escenarios que componen el campo de paintball. La limpieza y el acondicionamiento de la finca, por la que pagan un alquiler, se prolongó durante nueve meses y en los trabajos se invirtieron 60.000 euros.
El campo consta de tres escenarios: el reducto, el pueblo y la factoría. «Es como participar en un duelo de vaqueros que uno sueña cuando es niño. Los equipos se pueden meter en medio de un pueblo y batirse a bolazo limpio en las trincheras», comentó Óscar Rey. El reducto, ambientado con maquinaria de la arenera, tiene dos alturas y un barranco de seis metros. El pueblo ocupa la parte central del campo y cuenta con una iglesia con campanario, un cementerio, una mina, una cárcel, una veintena de casas y un salón, «todo con ambientación del Oeste aunque más europeo».
Nave industrial
La factoría es el escenario que más gusta a los dueños del campo de paintball. «Ocupa una nave industrial con maquinaria y una parte de muros de bloque. Tiene un aire muy de película americana», apuntó Óscar Rey.
El hecho de reutilizar la vieja maquinaria da un aspecto más real a las instalaciones, que nada tienen que ver con el campo de paintball de Outeiro: «Las temáticas son totalmente diferentes, al igual que los juegos». Más información en la página web www.campodolobo.com o en el teléfono 620???099???572.