Un Lalín a medio gas no fue capaz de doblegar al Villalonga

L.G.C.

DEZA

El Club Deportivo Lalín firmó ayer en el Manuel Anxo Cortizo el que posiblemente sea su peor partido de la temporada hasta el momento. El empate a ceros con el que concluyó el encuentro da buena muestra de lo vivido sobre el césped.

Los rojinegros salieron a la hierba con las ideas poco claras y demasiado agarrotados. Aunque en los instantes iniciales disfrutaron de algunas llegadas al área contraria, las ocasiones no llegaron a inquietar al meta del Villalonga, que apenas tuvo trabajo ayer.

A medida que pasaban los minutos, el C.D. Lalín se fue diluyendo y se mostró cansado, con poca velocidad y demasiada pérdida de balón para un equipo que pretendía rematar el año con victoria. Los pupilos de José Manuel Alonso Acevedo no se sintieron cómodos con el esférico y eso facilitó que el rival se apoderase del balón y moviese más el partido. El Villalonga se mostró con más chispa y controlador, y aunque tampoco fue capaz de crear claras ocasiones de gol, sí se caracterizó por tener más intención que los locales.

La defensa adelantada que planteó el Villalonga se le atragantó a los rojinegros desde el primer minuto, puesto que no supieron ganarle la espalda a los de Gabriel. La retaguardia lalinense sí estuvo a la altura de lo esperado, y aunque no tuvo que padecer grandes ataques, sí se mostró sólida. En las labores de ataque el Lalín pudo disponer finalmente de Sergio, pero el delantero tampoco estuvo al cien por cien, igual que David Soares, al que Acevedo tuvo que retirar al poco de iniciarse la segunda mitad. Al borde del final del encuentro Dani Méndez dispuso de la oportunidad más clara de la que disfrutaron los dezanos, pero el balón no llegó a cruzar los palos.

Un punto, positivo

«Sacamos un punto, y eso es importante; tenemos que quedarnos con lo positivo». Esa era la valoración que el entrenador del C.D. Lalín hacía del partido contra el Villalonga. Acevedo reconoció que a sus pupilos les faltó garra y velocidad, pero achacó parte del cansancio al exigente plan de trabajo físico que el equipo está siguiendo desde la primera semana de diciembre. El técnico lalinense reconoció que a medida que transcurrieron los minutos los locales se fueron conformando con el resultado y apostó por quedarse con lo positivo, que es sumar un punto más al casillero ante un rival al que se le están dando mejor los partidos fuera que en casa. El entrenador del Lalín añadió que el descanso vacacional le vendrá bien a sus jugadores para «cargar pilas».