La Diputación de Pontevedra y la Xunta llevan más de un año polemizando por la creación de parques comarcales de bomberos en la provincia. En el ojo del huracán están los de Caldas, A Cañiza y Baiona y la constitución del consorcio provincial de bomberos. Ambas instituciones se acusan mutuamente de lentitud y entorpecer el proceso.
Pero ahora el Parlamento le ha dado una vuelta de tuerca más a la polémica al instar a la Xunta de Galicia a que se dirija a la Diputación de Pontevedra para poner en marcha el consorcio provincial de lucha contra los incendios y salvamento y elaborar un plan de actuaciones necesarias para prestar el servicio de forma «homoxénea en todo o territorio provincial».
La votación, celebrada esta semana en el Parlamento, llega justo cuando comenzaban a amainar el cruce de acusaciones entre la directora xeral de Protección Civil, Esther González Saavedra, y el vicepresidente de la Diputación José Juan Durán. Mientras González ha reclamado en varias ocasiones a lo largo de las últimas seis semanas que la Diputación desbloquee la financiación para un plan que permitiría atender en menos de veinte minutos cualquier incidencia en el 90% del territorio provincial, Durán habla de activismo político del PSOE desde la Consellería de Presidencia.
Quejas provinciales
La Diputación se quejó recientemente de que la Xunta abordase la ley de emergencias y la Axencia Galega de Emerxencias sin contar con ella y que ahora «pida colaboración». También dice que la ley gallega de Emerxencias establecía un plan director de incendios y salvamento ern seis meses «e aínda non temos noticias del». Desde Pontevedra se asegura que la directora xeral de Protección Civil no reparte críticas por igual entre las diputaciones gallegas. «Hai unha deputación non gobernada polo PP -dicen- que un ano e medio despois das eleccións segue en trámites para crear o consorcio provincial».
Así las cosas, un plan que debería haberse concretado en seis meses acumula más de un año de retraso. Y la gresca política sigue cubriendo nuevos episodios. El del Parlamento de esta semana no será el último.