Un pazo lalinense con historia

J. B.

DEZA

El investigador Francisco Rubia aborda la relación de la familia Oxea con el Pazo de Don Freán en una publicación

16 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La importante riqueza pacega, conservada en un muchos casos desde hace siglos, aparece por doquier en tierras de Deza. Hay múltiples ejemplos de pazos y casas señoriales que atesoran una parte de la historia de esta comarca. Desvelar esas raíces y profundizar en el conocimiento sobre personajes, familias e inmuebles que tuvieron o tienen relevancia histórica es una de las líneas de trabajo del investigador Francisco Rubia, que acaba de abordar la relación del Pazo de Don Freán con la familia de los Oxea.

La publicación, que forma parte de la prestigiosa revista Hidalguía, distribuida en toda España y numerosos países iberoamericanos, arranca con un repaso a los orígenes de la pousa de Don Freán, ubicada en un solar con vistas a la Serra do Candán. La tenencia de la casa y Coto de Don Freán lo ostentó la familia Taboada, proveniente del Pazo de Liñares, en Prado. Las noticias más antiguas de la pousa son de mediados del siglo XVI, cuando se afora a Gómez Oxea de Albán el Mozo, un infanzón de la Modorra procedente de tierras ourensanas. En ese momento se afronta una fase importante para el pazo, cuando se afrontan obras «para acondicionar la vetusta morada». Una casa solariega que se acometió en distintas etapas, con cambios significativos hasta la actual planta en U, concluida en la primera mitad del siglo XVIII.

El archivo del pazo guarda interesantes documentos, como la existencia de una antigua torre que pudo llegar hasta 1725. La denominada Casa Nueva de Don Freán se comenzó a construir en esa fecha y, algo inhabitual en Galicia, se conoce al constructor del pazo. Una obra que estuvo bajo la dirección y supervisión del arquitecto del cabildo compostelano Simón Rodríguez, con Pedro Solla como maestro aparejador.

Francisco Rubia realiza en su investigación un análisis de las características del pazo, su distribución y los escudos de armas de los Oxea y los Araujo. Un pazo que contaba con posesiones en toda la comarca dezana, así como otras, entre ellas en O Ribeiro, e inmuebles en las cuatro capitales gallegas y Santiago. Don Freán ostentaba numerosos privilegios, como la facultad de nombrar juez.

La investigación se centra también en la Casa de la Modorra, de donde desciende Antonio Gómez de Oxea el Mozo, que fue el fundador del vínculo y mayorazgo de Don Freán. Recibió la vara del conde de Lemos para gobernar el estado de Deza y desempeñó cargos de alguacil mayor, mayordomo o juez y merino. Desde un principio se integró en la nobleza dezana, aumentando sus tierras y lugares a través de compras o por el matrimonio con Isabel López Varela Taboada y Temes. Falleció en 1625, dejando siete hijos, el mayor Pedro Oxea, de 24 años, quien fue su sucesor y juez y mayordomo del conde de Lemos. Solo tuvo una hija, María Josepha Oxea y Taboada, con la que finalizó el linaje de los Oxea en Don Freán comenzando el de los Montenegro.