Una respuesta del máximo responsable de Aena, Javier Marín, a una pregunta del BNG en el Congreso viene a confirmar lo que ya se presentía de forma generalizada. Que la terminal de Lavacolla no estará finalizada en el 2010 y difícilmente antes del 2012. El director general del organismo aeroportuario no se ciñó a Santiago a la hora de reconocer los retrasos, que extendió a los aeródromos de Vigo y A Coruña.
La fecha que las administraciones le habían adjudicado a la inauguración de las nuevas instalaciones de Lavacolla era el año santo del 2010. Posteriormente se fue arrinconando el plazo hasta el verano y los últimos meses del año jacobeo, y ahora ya es un hecho que el horizonte, plasmado en los presupuestos estatales, será el 2012. Marín no lo dio a entender así.
El directivo de Aena arguye que «as actuacións nos aeroportos galegos están lanzadas, pero son complicadas». En esa problemática intervienen «dificultades territoriais».
Marín recalcó que la obra de la nueva terminal de Lavacolla está contratada y tiene la declaración de impacto medioambiental desde mayo de este año, pero no ha concretado una fecha de comienzo de los trabajos. La actuación se halla en un compás de espera desde hace varios meses, sin que las máquinas se divisen en el horizonte.
El diputado nacionalista Francisco Jorquera, que fue quien interpeló a Aena, hizo hincapié en su intervención en la demanda del nuevo servicio aeroportuario en el 2010, a fin de dar cobertura a la gran afluencia de visitantes prevista en ese año. Le indicó a Marín que para el año 2008 hay consignados 76 millones para la terminal, cifra que se reduce a 6 en los presupuestos previstos para el 2009. Este proyecto presupuestario desplaza el grueso de las intervenciones a los futuros ejercicios, de forma que la obra quede ultimada o concluida en el año 2012.
Jorquera aludió asimismo a la insuficiencia de los recursos destinados a Alvedro y Peinador. Para la terminal de este último figura unas «cantidades simbólicas».