El portavoz del BNG, Francisco Vilariño, apuntó ayer en el pleno de Lalín que Medio Rural tenía previsto iniciar las obras del nuevo centro en en mes de enero como muy tarde y licitarlo antes de fin de año. Una noticia que fue recogida con satisfacción por el regidor, José Crespo, que alabó públicamente «la política de cooperación institucional que é a que mellor funciona» del Bloque. El alcalde recordó que en el edificio, que estará ubicado en dos parcelas cuya cesión aprobó ayer el pleno, «é como unha T e o Concello disporá elí de 400 metros cuadrados na parte dianteira, a de diante, que é a que nos dan». En su día el delegado de Medio Rural, en marzo, había presentado el proyecto y destacado la intención de este departamento de agilizar al máximo los trabajos dando como previsible plazo, en aquel momento, el verano de 2009 para estrenar el centro.
Los ediles aprobaron también por unanimidad una modificación del expediente de regulación de la escuela infantil y la cesión de la parcela destinada al centro de día. Crespo a la vez que alababa la relación con el BNG y la cooperación de las consellerías que tiene en sus manos esta formación política «menos a de Cultura que non nos deu cartos para o Conservatorio e os leva o de Santiago e non acaban de incoar o expediente do Pazo de Liñares» criticaba la de otras, en alusión al PSOE. Se quejó de que Sanidade non me da mandado unha carta que vin no periódico a semana pasada» y cree que tendría tiempo de llegar ya aunque la tuviese que haber traído un ujier a pie en mano desde Santiago. Apuntó que «si fose o Bloque, me chamarían iría elí e firmaría xa a carta nese mesmo día».
El debate de dos mociones del PP, una sobre la aportación de los fondos del estado a los concellos y otra sobre el impuesto de donaciones y sucesiones convirtió el pleno de Lalín en un foro sobre cuestiones nacionales. En tiempo el que más se prolongó fue el defendido por Crespo pidiendo la reforma urgente de la financiación local y que no disminuyan los ingresos locales por las transferencias del Estado, que se prolongó durante más de 40 minutos.
El portavoz socialista, Manuel González Aller, hizo un repaso de las cuentas de la economía doméstica comparando los precios de los pisos, del litro de combustible, de los sueldos medios... hace 30 años con los de ahora. El edil se mostró en contra de la moción y consideraba que los concellos lo que tenían que hacer era apretarse el cinturón ccriticando las «infraestructuras sobredimensionadas que ten en marcha Lalín e que igual nos levan a quiebra».
Deuda histórica
Por su parte, el portavoz nacionalista, Francisco Vilariño, se quejó de que el debate estaba convirtiendo el pleno «nun Parlamento do Estado», habló del carácter de dispersión gallego, de la orografía peculiar que hace más caro dar servicios y realizar infraestructuras y recordó la «débeda histórica do Estado» con Galicia alegando que el PP ya pudo haber solucionado todo esto cuando gobernó. Crespo dijo entender la posición del BNG «porque sondes nacionalistas e defendedes a autonomía» y no así la del PSOE preguntando al portavoz de este grupo «¿Sendo concelleiro como podes estar en contra de que os concellos nos den máis cartos?» y le reprendió señalando que «a ver si funcionamos ben internamente» preguntando si «a vos cando hai mocións tipo como esta non vos manda o partido unhas pautas de réplica».
El debate se cerró con el voto en contra del PSOE, la abstención del BNG que les agradeció el alcalde, y el voto a favor del PP. En cuanto a la moción sobre la supresión del impuesto de donaciones y sucesiones este fue aprobada con los votos en contra del PSOE y BNG. La moción fue presentada por el PP por la vía de urgencia. Una urgencia que los populares justificaron aludiendo a la campaña publicitaria del PSOE.