El alcalde anunció que dará el nombre del geólogo holandés a una calle, una sala del Museo da Paisaxe y una piedra del Candán donde fueron esparcidas sus cenizas
10 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hilgen descansa definitivamente en Lalín. Unas palabras que el alcalde, José Crespo, pronunciaba ayer después de recibir a dos amigos del fallecido geólogo holandés que cruzaron gran parte de Europa en una furgoneta para depositar en el Concello lalinense su legado. Thomas van de Gronde y Paul Lamberts, sobrino político de Jan Dirk Hilgen y amigo, respectivamente, conocieron también O Candán, donde en el 2004 fueron esparcidas las cenizas del geólogo y ayer fueron lanzadas al viento las de su mujer, Greet.
El regidor anunció ayer su deseo de agradecer el legado de este estudioso y «todo o que fixo por Lalín» dando su nombre a una calle de la villa. La misma denominación que llevará también una sala del Museo da Paisaxe que albergará los fondos donados y una piedra del Candán situada donde fueron esparcidas las cenizas del matrimonio. Crespo apuntó que el Concello remitirá al Instituto Cartográfico de Galicia un informe para que poner en su conocimiento la designación de la piedra a fin de que figure así en los mapas cartográficos. El geólogo lalinense Antonio Presas será el encargado de elaborar el informe sobre la figura y obra de Hilgen, de cara a la concesión de una calle.
Thomas van de Gronde que dijo ayer sentirse encantado de estar en Lalín y conocer un lugar del que tanto habían oído hablar y al que ya tenían cariño.
A su llegada en la explanada del consistorio los amigos del geólogo mostraron a los responsables municipales la donación en la que se incluyen diapositivas, artículos de prensa especializada, diverso material de trabajo y una colección de minerales y rocas, entre otras cosas.
Un legado que fue trasladado a la biblioteca de la Uned de forma temporal hasta que la ayuda de un becario permita su clasificación. Suu destino final será una sala del albergue Vicente Agulló en el Museo da Paisaxe «cando esté en marcha coa vixilancia adecuada», según indicó el alcalde.
En el acto de ayer estaba también Chicho Navaza, amigo personal del matrimonio fallecido, y cuya hospitalidad y amistad ayudó a que Hilgen se enamorara de Lalín.
No faltaron los agradecimientos a Chicho, al profesor Augusto Pérez Alberti, a Antonio Presas y al edil Román Rodríguez, y el intercambio de obsequios. Crespo entregó a Thomas Van de Gronde un plato con el escudo de Lalín y un libro de los 40 años del Cocido. El sobrino del geólogo por su parte le entregó unos platos que estaban colgados en el domicilio del matrimonio y que quiso también que permanecieran en la capital dezana.
Los amigos del geólogo tardaron dos días y medio en realizar en coche el viaje desde Holanda hasta aquí a fin de traer directamente el legado y hacer entrega de él al concello personalmente.
El alcalde aprovechó ayer para invitar al sobrino del geólogo a la inauguración de la calle cuando se lleve a cabo. Crespo destacó que con ese gesto que espera cuente con el apoyo de toda la corporación pretende agradecer a Hilgen todo lo que hizo de forma desinteresada por Lalín. Una de sus mayores aportaciones fue la teoría sobre la unidad geológica de Lalín que se originó mediante un desplazamiento de unos 200 kilómetros con un corrimiento del manto en la Era Primaria. Hilgen conoció Lalín y el Candán en su época de estudiante a mediados del siglo XX. Una relación que fue manteniendo toda su vida.