Francisco Javier Otero García, o lo que es lo mismo Tito Otero, tiene 51 años y 35 años de viajes continuados por todo el mundo. Una carrera de aventurero que da para un sinfín de anécdotas. Este curso este profesor de Bueu impartió clases en el colegio Varela Buxán de Cercio tras realizar un intercambio con otro maestro para continuar sus estudios en esta zona de cara a una tesis sobre los hórreos.
Sus colecciones de máscaras, lanzas y objetos comprados y obtenido en los lugares más recónditos del planeta han recorrido en forma de exposición muchos colegios gallegos.
Desde ayer se pueden ver en el centro escolar de Cercio. Una muestra que sirve a los alumnos para conocer algo más sobre el planeta. Una lección de geografía e historia viva que hace las delicias de los chavales que se quedan asombrados con las aventuras del profe. Unas vivencias que pueden comprobar a través de fotografías de todo tipo.
Tito Otero, aficionado al montañismo, dedica los veranos a viajar con un grupo de amigos. Unas rutas poco convencionales que le llevaron a escalar cumbres de hasta siete mil metros, a adentrarse en la selva de Borneo o a subir a volcanes en erupción.
Sus andanzas le llevaron a pasar momentos difíciles. Fue retenido tres veces por las guerrillas colombianas y filipinas. Contrajo la malaria, sufrió en una ocasión la picadura de una serpiente venenosa. En la muestra se pueden ver lanzas, máscaras, algún juguete del tercer mundo. Sus objetos más preciados son un tao tao funerario de las islas Célebes, realizado con pelo de muerto y una espigarda de Afganistán que tiene más de cien años y participó en las guerras contra los ingleses.
El viernes una proyección de imágenes, de niños del tercer mundo, servirá de colofón a las actividades y enseñará a los alumnos la forma de vida de otros pequeños no tan afortunados.