La renta de los locales se dilapidó en el segundo tiempo por la especulación y el cansancio
02 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Se acabó el sueño de Segunda B para el Club Deportivo Lalín. El conjunto dezano, que llegaba al partido de vuelta ante el Amurrio con un favorable 0-1 dilapidó su ventaja de la ida, así como el 1-0 que subió ayer a su marcador en el minuto 30, en una segunda parte en la que el Lalín especuló demasiado con el marcador y, acusando el cansacio del primer tiempo, dio alas a un Amurrio combativo sin nada que perder, y con todo por ganar.
La primera mitad dejó ver a un Lalín centrado y que acosó de forma constante la meta defendida por Fede Roth. Las ocasiones de los rojinegros se sucedían, mientras el Amurrio, no lograba enfilar con claridad la portería local. En el minuto 30, y después de que el colegiado no pitase un penalti a favor de cada equipo, el Lalín dispuso de un saque de esquina que el alavés Mendaza intentó despejar de cabeza, pero que acabó colándose en su propia portería. El gol para el Lalín venía a satisfacer la desesperación local tras las ocasiones erradas, y después de que el colegiado del partido pitase dos dudosos fuera de juego con David Soares afrontando solo al portero local.
Con el 1-0 Lalín y Amurrio se fueron al descanso, y tras la reanudación los locales optaron por replegarse. El Amurrio empezó a acosar de forma constante la meta de Parada, sucediéndose las ocasiones de peligro, sobre todo en jugadas a balón parado. En el minuto 76 Mario, el jugador más peligroso del Amurrio, enfiló por la banda izquierda el campo del Lalín, y tras irse de varios rojinegros, subió el empate al marcador. El 1-1 todavía dejaba la eliminatoria favorable al Lalín, pero abría de forma temible el partido.
Aunque el Lalín intentó recuperarse y detener el empuje de un rival crecido, los de Acevedo también acusaron el enorme esfuerzo de la primera parte, y adolecieron de la nitidez ofensiva mostrada durante la primera mitad.
Ya en tiempo de descuento, y con la grada pendiente del reloj, el Amurrio disfrutó de una falta en la frontal del área que acabó en córner. Con los 22 jugadores metidos en el campo del Lalín, el visitante Mario ejecutó el saque de esquina de forma tan precisa que se coló entre Iván Parada y el segundo palo, consumando el 1-2 y la eliminación del Lalín. Tras el gol, el Lalín todavía dispuso de un par de ocasiones más en saques de esquina que no culminaron.
Tras el pitido final, la grada rojinegra despidió con aplausos a un Lalín que, después de seis meses y medio y 25 partidos, se encontraba ayer de nuevo con el sabor agrio de la derrota. Por su parte el Amurrio festejaba, casi incrédulo, una eliminatoria que daba por perdida.