Lavacolla empieza la temporada de verano con su mayor caída de pasaje en seis años

M. Cheda

DEZA

21 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Lavacolla ha iniciado la temporada oficial de verano (31 de marzo a 25 de octubre) no entre sombrillas ni bronceadores, tampoco sobre toallas al sol, sino bajo un cielo negro negrísimo, con truenos de crisis sonando al fondo y chubascos de esos que calan hasta aguar las fiestas de antaño. No en vano, por allí pasaron en abril 154.532 viajeros, un 8,2% menos que en iguales fechas del año anterior. Para hallar en los archivos del Estado un desplome tamaño hay que remontarse a agosto del 2002, cuando el recinto había perdido 8,8 puntos porcentuales del volumen de usuarios que entonces le correspondía.

Al contrario de como suele proceder, en esta ocasión Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) no ha difundido el balance de la actividad registrada en su red centros el mes pasado. Y continuará sin hacerlo al menos «de momento», explicó ayer un miembro de su portavocía. Se ha limitado a publicar, en cambio, un informe estadístico genérico referido al primer cuatrimestre del 2008. Pero, con ese documento en la mano, con los datos desagregados de enero, febrero y marzo -divulgados en tiempo y forma-, y con el dosier de abril del 2007, esas cifras que la Administración central no estima oportuno revelar se pueden conocer a través de cálculos relativamente sencillos.

Como puede apreciarse en el cuadro reproducido a la derecha de estas líneas, amén de caer el pasaje en 13.814 clientes, el número de operaciones en Santiago descendió un 12% a lo largo del mes pasado, si se compara con el contabilizado en el mismo período del ejercicio precedente. Y ello equivale a la pérdida de una media diaria de ocho vuelos, ya agregados tanto los de ida como los de vuelta. Por ahora, sin embargo, en el global del 2008 el complejo compostelano obtiene resultados positivos en el apartado de clientela, gracias a un leve repunte del 2,3%; no así en el capítulo de aterrizajes y despegues, donde el retroceso acumulado se sitúa en el 4%.

En este batacazo de Lavacolla subyace, fundamentalmente, el hecho de que la última Semana Santa, época de elevada demanda, tuvo lugar en marzo, cuando la anterior había sido celebrada en abril. Pero basta poner en relación el segundo bimestre del 2008 con el del 2007 (337.128 usuarios ahora contra 339.411 entonces) para percatarse de que ese factor vacacional, por si solo, no justifica el bajón. Además, en el conjunto de los aeropuertos del país, la comunidad de viajeros no menguó ese 8,2% que decreció aquí, sino casi cuatro veces menos, un 2,4. Tampoco en Vigo (-3,3%), ni mucho menos en A Coruña, donde incluso ascendió un 4,1%.

Entre las otras causas que explican el mal momento de la terminal de la ciudad figuran el repliegue de Vueling en sus rutas de Barcelona y Madrid, la extrema contención en la política comercial de Ryanair y el papel de secundario que las aerolíneas tradicionales se están empeñando en otorgar a Lavacolla.