Búsqueda de refuerzos y acopio de pólvora

La Voz

DEZA

El 4 de marzo de 1809 se juntaron en masa los vecinos de Trasdeza en el campo de Bandeira, en la parroquia de San Tirso de Manduas. Se nombró proveedores de pan, carne y vino a varios vecinos de confianza San Miguel de Siador, San Salvador de Escuadro, Santa Eulalia de Silleda y San Martín de Fiestras que debían entregar los correspondientes recibos para que la junta pudiera llevar cuenta de los gastos. El pueblo estaba levantado ya en armas y solo quedaba buscar refuerzos. La junta pasó oficios «a las justicias de Deza, Cotos de Carboeiro, Camanzo, Piñeiro y Vilariño, inmediatas al puente Ledesma para que se pongan en movimiento para contener a los franceses por donde intentan invadirnos». Al mismo tiempo se ordenó pasar oficios «a los ejércitos de Boborás y Baloira» para que escribiesen cartas a las villas de Carril y Vilagarcía y a cuantas fueran necesarias de la zona «a fin de que habiliten a esta junta con cuantas armas y municiones puedan para surtir a la mucha gente que sin ellas tiene en los puntos indicados, y con especialidad en el de Ledesma». Durante esos días se buscaron también a gente de confianza para que sirvieran de espías y dieran cuenta de las novedades especialmente en relación al estado de las barcas en las zonas de posible tránsito o paso del enemigo como puente Ulla o Gondufe. También se buscaba por todas partes pólvora y plomo para hacer cartuchos de todos los calibres. El día 17 se expedían órdenes a los pedáneos para que reunieran el día 18 «en Trasfontana» a los mozos solteros de 16 a 45 años para «oponerse a la fuerza de los enemigos que pretender sucumbir este pueblo, el que ya les ha rechazado a pura fuerza».