La patronal y los tres sindicatos con representación en el sector de la carpintería y el mueble -CIG, UGT y CC. OO.- acercaron ayer posturas en la negociación del incremento salarial y la revisión de los sueldos según la inflación a final de año.
Los empresarios de A Estrada y los reunidos en la Asociación de empresarios da madeira (Asema) llevaron ayer a la mesa de negociación una propuesta única en respuesta a las peticiones también conjuntas formuladas por las centrales sindicales. El tira y afloja se resolvió con algunas cesiones de la patronal que supondrán notables avances para los trabajadores.
Los empresarios, que inicialmente ofrecían un incremento salarial del 3,3, aceptaron finalmente elevarlo, como pedían los sindicatos, hasta el 3,5.
Los empresarios también dieron el sí a la sustitución de la categoría de oficial preparador -intermedia entre el encargado de sección y el oficial de primera, pero que no se utiliza- por la de jefe de equipo, habitual en las empresas de carpintería que trabajan fuera de la fábrica. Se aprobaron además los complementos lineales de 11, 23 y 42 euros para los oficiales de segunda, los jefes de equipo y los encargados generales, respectivamente. Estos complementos eran los demandados por los sindicatos, mientras que los ofrecidos inicialmente por la patronal eran de 10, 20 y 40 euros.
Los empresarios autorizaron además la creación de una categoría nueva de técnico, dentro del personal de administración, para incluir en ella a nuevos empleados, como los ATS o el personal de prevención de riesgos laborales que trabajan en las grandes firmas del sector.
En donde han tropezado las negociaciones es en la revisión salarial según la subida del coste de la vida al finalizar el año. Los sindicatos reclaman el pago de todo lo que suba el IPC por encima del 2. Los empresarios ofrecen compensar la subida por encima del 3% de inflación. Como alternativa, ofrecen pagar todo lo que suba el coste de la vida a partir del 2% pero, en este caso, el pago no tendría efectos retroactivos, es decir, el cobro no afectaría a los ingresos correspondientes al 2008, sino que quedaría de base para el futuro.
La pelota está ahora en el tejado de los sindicatos. La patronal asegura que no se moverá un ápice de esta propuesta. Los empresarios consideran que han sido ellos quienes más han cedido en la negociación y advierten que esta es su última oferta.
La próxima reunión será el martes que viene, a las 10.30 horas en la sede de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) en Vigo.