26 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Toca cada cierto tiempo, por distintas causas, azuzar la vara ante los incumplimientos de horarios y de ruidos en los locales de ocio. En esta ocasión la vigilancia se extremará en A Estrada, tras una queja que llegó al Valedor do Pobo. Pero la situación se podría repetir en otros muchos puntos. Siempre es necesario conjugar los intereses vecinales con los del ocio.