El subdelegado admite que faltaban 392 votos al PP en Pontevedra pero sostiene que fue una labor irreprochable
18 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La carta abierta dirigida por el alcalde de Lalín, Xosé Crespo, al subdelegado Delfín Fernández reprochándole los errores en los datos de Interior en dos de los seis municipios dezanos, que restaban al PP 200 votos en Lalín y 159 en Dozón, tiene ya respuesta en una dura misiva al regidor.
Fernández dice a Crespo que «no es la primera vez que te dedicas a cuestionar la honorabilidad de la Administración General del Estado, utilizando como arma única la propagación de infundios encaminados a sembrar la duda», en este caso de hipotético fraude en la contabilidad de votos de «tu demarcación. Lo haces, invadiendo por otra parte terrenos que ni siquiera te competen, porque además de denunciar malintencionadamente un pretendido fraude en el municipio que gobiernas, te arrogas para ti mismo la potestad de medrar también por el de Dozón, al que ni perteneces ni tienes legitimidad alguna para representar». Recuerda el escrutinio compete exclusivamente a la Junta Electoral, y la Subdelegación colabora transmitiendo los resultados de las mesas para ofrecer una información digna y veraz en el menor tiempo, evitanto la espera hasta concluir definitivamente el proceso cinco días después de las elecciones: «Por tanto, acusas gratuitamente a la Administración de hacer trampas en el recuento, y esa acusación no es tolerable».
Considera Fernández que Crespo actúa bajo la premisa de «calumniar que algo queda» y así «se ensombrece una tarea escrupulosa y puntualmente desarrollada que guarda, tras sus irreprochables resultados, el trabajo, la dedicación y la profesionalidad sin tacha de cientos de personas honestas que han llevado a cabo una labor tan acertada que, en el cómputo final, arroja un acierto prácticamente pleno», pese a la premura en una agotadora jornada coronada «con un magnífico balance reconocido a todas las escalas».
Dice que las comunicaciones son por teléfono y puede haber pequeños malentendidos que se reflejan luego en errores mínimos, como parece ser el de Lalín, pero sin incidencia para variar el número de escaños; y recuerda a Crespo que sabe que «el control de las redes de comunicación que se ocupan de transportar los datos mesa a mesa hasta su procesamiento definitivo en la noche electoral, no es un proceso sencillo y puede ofrecer desajustes casuales».
Admite Fernández que, en los 614.501 votos válidos en Pontevedra, la diferencia de votos definitivos del PP y los provisionales -que continúan figurando en la web de Interior- son 392 sufragios menos para los populares, 257.211 en urna frente a los 256.819 difundidos la noche electoral -deben sumarse 11.235 de voto emigrante para completar los 268.446 votos totales-; faltan 165 al PSOE -se informó de 229.747 votos en urna, frente a los 229.912 definitivos-, y 164 al BNG -69.784 provisionales frente a 69.948 definitivos-: «Las diferencias son tan escasas que representan un acierto prácticamente absoluto y definen el irreprochable comportamiento de las muchas personas que compusieron los equipos establecidos para trasladar la información, aquellos que tratas inútilmente y de forma permanente de poner en duda».
Señala que llegó la hora de reprochar a Crespo su comportamiento: «El de un alcalde que parece querer cubrir sus carencias en el terreno político apelando a pretendidos manejos ajenos». Añade que está a disposición de los ciudadanos «la documentación que demuestra de un modo fehaciente tu actitud, contraria por completo a la de un veterano y experimentado servidor público que debería hacer de la serenidad su mejor bandera».